La delegación estuvo conformada por un sacerdote, dos laicos y un integrante de los servicios de prensa de la Santa Sede. La misión también visitó el Ministerio de Relaciones Exteriores. Y la semana próxima vendrá a Uruguay Yago de la Cierva, periodista y profesor español que coordinó el reciente viaje a España de León XIV. Mantendrá un encuentro de trabajo con representantes de la prensa para conversar sobre la llegada del pontífice, dijeron fuentes de la Iglesia Católica.
La Iglesia todavía no ha mantenido contactos formales con el Ministerio del Interior para coordinar todo lo vinculado a la seguridad del Papa en Uruguay, algo que ocurrirá en las próximas semanas.
Aunque los detalles definitivos de la estadía del pontífice se conocerán después del 20 de julio, se maneja con firmeza que León llegue el viernes 6 de noviembre a Montevideo y se hospede en la residencia del nuncio (que es el embajador de la Santa Sede en Uruguay) en Bulevar Artigas, casi Luis P. Ponce. La Iglesia local también propuso al Vaticano que el pontífice visite la zona de Casavalle. Es que allí, en una zona vulnerable del norte de Montevideo, la Iglesia realiza un fuerte trabajo social hace años con el que se quiere que el pontífice entre en contacto. En la zona están el colegio Los Pinos y la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe que dirige el sacerdote salesiano Pablo Coimbra. Actúan también las monjas Misioneras de la Caridad y el movimiento Cireneos que dirige el sacerdote Juan Andrés “Gordo” Verde y que se dedica a la construcción de viviendas en asentamientos.
El sábado 7 sobre el mediodía el Papa volaría a Paysandú y regresaría a Montevideo para una celebración multitudinaria en la noche en el estadio Centenario. El domingo 8 iría a Florida a la festividad de la Virgen de los 33, patrona de Uruguay. El intendente de Florida, Carlos Enciso, le envió una carta a León XIV en noviembre pasado en la que lo invitaba a su ciudad. Ese mismo día 8 León abandonaría Uruguay para proseguir su gira latinoamericana por Argentina y Perú. En Argentina estaría toda la semana siguiente y luego volaría a Perú, donde estará diez días aunque el mandatario incaico José María Balcázar le planteó recientemente en el Vaticano prolongar más la estadía. León XIV (Robert Prevost) fue obispo de la diócesis de Chiclayo, una ciudad al noroeste del país incaico. El único Papa que vino a Uruguay fue Juan Pablo II que estuvo dos veces en el país en 1987 y 1988 y visitó Montevideo, Florida, Salto y Melo. El presidente Yamandú Orsi, fue al Vaticano el año pasado e invitó formalmente a León a venir a Uruguay. El Papa tiene 70 años y nació en Chicago (Estados Unidos). Integra la orden de los Agustinos y se expresa sin dificultad en español. Antes de venir a América Latina tiene previsto ir a varias ciudades francesas.
Si bien varios legisladores uruguayos de distintos partidos, entre los que está el presidente de la Cámara de Representantes, el nacionalista Rodrigo Goñi, han manifestado su interés en que el Papa vaya al Parlamento, todavía no está claro si lo hará. También lo planteó formalmente el senador blanco, Javier García. De todas formas, fuentes de la Iglesia Católica local consideraron que sería normal que lo hiciera, dada su condición de jefe de Estado.
Su llegada a la región se analizaba desde el año pasado, pero se postergó para la segunda mitad de 2026 porque él prefirió esperar que culminase el proceso electoral peruano. El cardenal Daniel Sturla dijo en reportaje con El País que León XIV “ama” América Latina y que ansía venir.