El siniestro ocurrió alrededor de las 8:20 y demandó la intervención de una dotación de Bomberos Voluntarios de Crespo. Al llegar, los rescatistas encontraron que la lanza del acoplado se había incrustado en el habitáculo del vehículo: el conductor se salvó de milagro y no podía salir por sus propios medios.
Una vez rescatado, el conductor fue asistido por personal del servicio de emergencias y trasladado a un centro de salud para recibir atención médica.
Del operativo también participaron efectivos policiales y otros organismos, que trabajaron en las tareas de rescate, asistencia y prevención hasta finalizar la intervención.