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Caen 64% las becas para estudiar contabilidad
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El Ministerio de Capital Humano de la Nación respondió a un pedido de acceso a la información pública respecto a la situación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER). Los datos aportados por la cartera que conduce Sandra Pettovello revelaron una fuerte contracción en el financiamiento estudiantil y la paralización total de la infraestructura. En contraste, las preguntas vinculadas a auditorías, paritarias y el conflicto gremial fueron eludidas mediante argumentos legales.

El requerimiento se tramitó bajo el expediente EX-2026-48800376 ante la Dirección General de Despacho de la mencionada cartera. La solicitud abarcaba desde movimientos presupuestarios y programas de becas hasta la acreditación de carreras y la postura institucional ante las medidas de fuerza. La contestación oficial constó de dos documentos escritos y tres planillas de cálculo anexas.
Caída vertical en las becas Progresar
El primer documento, identificado como la providencia PV-2026-57601466 y firmado el 10 de junio de 2026 por el director nacional de Políticas de Fortalecimiento Educativo, Octavio Tesone, expuso la evolución de las becas Progresar en la UNER entre 2020 y 2025.

De acuerdo con la planilla oficial, el programa alcanzó su máximo histórico en la institución entrerriana durante 2023, con un total de 5.519 estudiantes beneficiados. A partir de allí, los registros reflejaron un marcado descenso: 4.112 beneficiarios en 2024 y apenas 2.501 en 2025.

En dos años, el programa Progresar perdió el 54,7% de sus beneficiarios en la UNER respecto del pico de 2023. Esto significa que, de cada 100 estudiantes que percibían la asistencia en 2023, hoy la conservan menos de 46.

El impacto del recorte se distribuyó de la siguiente manera en las carreras con mayor matrícula de la región:

• Medicina: Pasó de 810 becarios en 2023 a 333 en 2025 (una baja del 59%).

• Contador Público: Se redujo de 711 a 254 estudiantes becados (caída del 64%).

• Kinesiología y Fisiatría: Descendió de 495 a 219 beneficiarios.

• Enfermería: Cayó de 283 a 123 becarios.

• Trabajo Social: Pasó de 235 a 90.

• Licenciatura en Sistemas: Se redujo de 181 a 101.

Este achicamiento coincidió con el acuerdo firmado el 10 de junio de 2026 entre el Gobierno nacional y los rectores, en el cual se dispuso un incremento del 50% para las becas Manuel Belgrano, pero se excluyó expresamente a las becas Progresar de cualquier tipo de recomposición.
El retroceso de las becas Manuel Belgrano
El segundo documento, confeccionado por la Subsecretaría de Políticas Universitarias con fecha del 30 de junio de 2026, incluyó el relevamiento de las becas Manuel Belgrano, destinadas a carreras consideradas estratégicas (como ingenierías, sistemas, ciencia de datos o alimentos).

En la UNER, esta línea de asistencia pasó de 734 beneficiarios en 2023 a 648 en 2024, y a 592 en 2025. Las proyecciones oficiales para el ciclo lectivo 2026 estimaron un total de 421 becas (219 adjudicadas y 202 cupos en espera). De consolidarse esta cifra, representarían una caída del 42,6% en comparación con 2023. Asimismo, el informe ratificó que el monto de este beneficio permaneció congelado en 81.685 pesos desde 2024 hasta la reciente actualización de junio de 2026.
Cero obras públicas y equipamiento desde el cambio de gestión
La tercera planilla remitida por el Estado nacional detalló el historial del Plan de obras universitarias y de proyectos de equipamiento científico, tecnológico e informático para la UNER.

El reporte listó una única resolución de infraestructura del año 2021 por 55,7 millones de pesos, destinada a tres frentes específicos: la adecuación eléctrica de la planta piloto y mejoras en la Facultad de Ciencias de la Alimentación (sede Concordia), obras de accesibilidad en el campus de Oro Verde y trabajos similares en la Facultad de Ciencias de la Salud (Concepción del Uruguay). Dichas tareas finalizaron en 2023. En el rubro de equipamiento, se enumeraron doce proyectos por un total de 261,9 millones de pesos (planes de virtualización, biosimulación y desarrollo de las carreras de Medicina y Veterinaria).

Los registros del Ministerio confirmaron que la totalidad de los proyectos financiados corresponden al período 2020-2023. No figura ninguna obra nueva ni adquisición de equipamiento posterior a diciembre de 2023, momento en que asumió la administración del presidente Javier Milei.
Respuestas ausentes y amparo legal
Más allá de las estadísticas presupuestarias y de asistencia, la Subsecretaría de Políticas Universitarias recurrió a fundamentos jurídicos y administrativos para dejar sin responder las consultas más sensibles del pedido de informes:

• Auditorías: Ante la requisitoria sobre los controles realizados en la UNER, el organismo contestó textualmente: “no constan datos en nuestros registros”.

• Personal de articulación: Sobre los empleados destinados al nexo con la universidad, el área argumentó que no posee personal asignado de manera exclusiva y que las tareas de coordinación las desarrollan agentes de distintas áreas según la organización interna.

• Paritarias: Al ser consultada sobre la aplicación de los aumentos salariales a la planta docente y no docente de la UNER, la Subsecretaría deslindó responsabilidades hacia la propia casa de estudios, argumentando que no cuenta con información sistematizada por tratarse de cuestiones de gestión y liquidación propias de cada institución.

• Conflicto universitario y paros: Respecto a la posición institucional adoptada frente a las medidas de fuerza docentes y estudiantiles en este 2026, el Ministerio rechazó responder. Sostuvo que el pedido no refería a información pública preexistente, sino que implicaría “la elaboración de apreciaciones, valoraciones o juicios”, lo cual excede las obligaciones de la Ley 27.275 de Acceso a la Información Pública.

Para finalizar el informe, la cartera nacional invocó el artículo 5 de la mencionada ley —que establece que la información se proporciona en el estado en que se encuentra sin obligación de procesarla— y recordó que las universidades nacionales son sujetos obligados independientes, sugiriendo que las preguntas pendientes “pueden ser canalizadas directamente” ante las autoridades de la UNER.
Fuente: Análisis

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