La situación más crítica se registra en el área de higiene y mantenimiento de la institución. En declaraciones a medios locales, la docente Laura Martínez precisó que “la escuela cuenta con más de 650 estudiantes, un plantel de docentes de 120 más o menos y, en esa magnitud, hoy la escuela cuenta con dos ordenanzas”.
El déficit se profundizó tras el retiro de un trabajador. Según detalló Martínez, durante el mes de “marzo la escuela tuvo la jubilación de uno de los ordenanzas y a partir de esa jubilación la continuidad de ese cargo no se dio de manera simultánea”. Si bien la vacante fue cubierta de forma transitoria durante un mes, dicha designación concluyó esta semana. “De buenas a primeras esa persona que cubría ese cargo desapareció y nos encontramos con esto, con que hay una ordenanza menos”, sostuvo la entrevistada.
Otro de los puntos de conflicto radica en la modalidad de educación secundaria para adultos que se dicta por la noche, la cual cuenta con una matrícula aproximada de 130 estudiantes. Dicha franja horaria requiere de “la coordinación, un cargo o un espacio pedagógico que tiene la función de organizar pedagógica y administrativamente el turno”.
No obstante, la docente aseguró que “este año no se le dio continuidad a ese cargo”. Ante esta situación, las tareas administrativas y de seguimiento pedagógico recayeron sobre una única preceptora, por lo que Martínez advirtió que “está sumamente superado su funcionamiento”.
A pesar de las gestiones iniciadas por la comunidad escolar ante los organismos competentes, las respuestas han sido insuficientes o nulas. “En algunos casos hubo respuesta y en otros casos directamente desde Paraná y desde la Dirección Departamental de Escuelas ni siquiera nos responden”, manifestó Martínez.
Respecto a la modalidad del reclamo, la docente aclaró que “nosotros los docentes cumplimos la carga horaria completa, pero para los estudiantes se suspendieron las actividades dando un plazo de 48 horas para que respondan a las demandas de la escuela”. En este sentido, anticipó que el próximo lunes se llevará a cabo una nueva asamblea “en función de la respuesta que dé el Estado” para evaluar la continuidad de las medidas.
Finalmente, Martínez advirtió que las problemáticas que padece la Escuela Nº10 reflejan una situación generalizada en el ámbito educativo local. “Sabemos que hay distintas problemáticas en cuanto a cargos y también edilicias”, afirmó, señalando que otras instituciones de la región ya han iniciado acciones de visibilización.
Para concluir, la docente enfatizó la necesidad de obtener soluciones urgentes que resguarden la calidad educativa y laboral: “Nosotros no queremos eso, ni para nosotros ni para nuestros estudiantes. Porque estamos educando para el bien común y en condiciones dignas”.