La protesta comenzó a las 17:50 en el acceso principal a La Bianca. De la convocatoria participaron directivos, docentes, alumnos, familias de la institución y vecinos, quienes contaron además con el acompañamiento de referentes del gremio docente AGMER Seccional Concordia. Con pancartas y cánticos, expresaron su malestar ante lo que consideran una inacción institucional.
El reclamo central de la institución se focaliza en el estado de deterioro de las instalaciones, un problema que se profundizó de manera crítica tras los temporales registrados a principios de mayo. En aquella oportunidad, las lluvias provocaron el ingreso de caudales de agua en diversos sectores del establecimiento, lo que derivó en la inundación de aulas y espacios comunes.
Debido a que el edificio no se encuentra en condiciones óptimas ni seguras, los alumnos debieron desarrollar actividades en espacios no aptos o, en su defecto, verse obligados a implementar la modalidad de clases virtuales. Desde la escuela advirtieron que esta última alternativa se adoptó “aun sabiendo que no constituye la forma óptima de desarrollar los contenidos”, pero con el único fin de resguardar la integridad física de los menores y los trabajadores.
Cabe recordar que este conflicto ya arrastra varios antecedentes en lo que va del mes de mayo:
• Las propias familias organizaron un paro civil, convocando a no enviar a los estudiantes a las aulas como medida de protesta.
• Se realizó una concentración frente a la sede de la Dirección Departamental de Escuelas, en la intersección de las calles Carriego y Pellegrini.
• Se suspendieron las actividades presenciales de forma intermitente ante el peligro de cortocircuitos.
El malestar de los vecinos de Concordia se incrementó debido a lo que consideran un incumplimiento de los plazos gubernamentales. Si bien el Gobierno de Entre Ríos había anunciado formalmente la adjudicación de una obra de infraestructura destinada a reparar de forma integral las filtraciones en techos, cielorrasos, hundimientos de pisos y refacciones en sanitarios, en la comunidad educativa consideran que los trabajos no se ejecutaron a tiempo.
Ante la dilación de los plazos administrativos y la falta de respuestas concretas en el territorio, la comunidad de la Escuela N° 2 resolvió profundizar el plan de lucha, sin descartar nuevas medidas de fuerza.