La Agrícola Regional (LAR) es una de las cooperativas más importantes de la región gracias a una visión basada en el desarrollo social, el crecimiento productivo y los valores del cooperativismo. Desde sus comienzos, acompañando a los productores con la comercialización de cereales, la entidad fue ampliando sus servicios y consolidándose como un actor clave para el campo y la comunidad.
A través de la provisión de insumos y fertilizantes, LAR se convirtió en un pilar fundamental para la producción agropecuaria, utilizando los granos como punto de partida para una amplia red de productos y servicios. Además, uno de sus grandes aportes ha sido la transferencia de conocimientos y tecnología, adaptándose a los cambios del sector y a las nuevas generaciones de productores.
El crecimiento en el área de cereales, junto al desarrollo de alimentos balanceados como primer valor agregado a los granos, demuestra la capacidad instalada, la apuesta por la calidad y la proyección de futuro de la cooperativa. Esta fortaleza también permitió impulsar otras empresas y generar nuevas oportunidades de desarrollo.
La historia de LAR refleja cómo la complementación entre el productor y la cooperativa puede transformarse en un modelo de crecimiento sostenible, manteniendo siempre la esencia solidaria y cooperativa que le dio origen.