Argentina comenzó mejor que su rival, y tuvo una chance inmejorable a los 5 minutos cuando el árbitro cobró un penal sobre Lautaro Martínez a instancias del VAR. Sin embargo, Lionel Messi lo tiró afuera y no pudo poner en ventaja al combinado nacional.
Pese al golpe de haber errado el penal, Argentina insistió y tuvo su rédito a los 38, cuando nuevamente Messi apareció para hacer historia, tras una gran jugada colectiva, y poner el 1 a 0.
En el segundo tiempo, tras un rápido contraataque y cuando el partido se moría, nuevamente apareció Messi, para desde el piso anotar el 2-0 definitivo. Con esos tantos se convirtió en el máximo goleador histórico de los mundiales.