Así lo confirmó el presidente del Ente Portuario, Marcos Di Giuseppe, quien destacó la importancia de recomponer vínculos comerciales y fortalecer la actividad económica del sector.
La causa se originó tras los reclamos laborales derivados de la quiebra de la empresa TPSU. Actualmente, el expediente se encuentra en el tramo definitivo, con el remate de bienes destinado a cubrir las demandas de los trabajadores. En este marco, se acordó la compra directa de una balanza de piso y un sistema de videovigilancia, equipamiento que garantizará la continuidad operativa del puerto una vez resuelto el litigio.
Tras el remate y el cierre formal del proceso judicial, se realizará un “barrido” del depósito para asegurar que el espacio quede libre de elementos ajenos a la futura gestión. Con ello, se podrá relanzar el área bajo una nueva administración que, además de operar contenedores, buscará establecer acuerdos con navieras y productores, creando una unidad de negocios que optimice el funcionamiento portuario.
Noviembre registró un movimiento destacado, con el arribo de tres buques de madera. Según estimaciones, la empresa Urcel podría recibir dos embarques más en diciembre, lo que permitiría cerrar el año con un total de 16 buques de exportación de madera operados durante 2025.