Una mamá hacía cola en el cajero del banco con su bebé de 9 meses en el cochecito, cuando observó que el chiquito se descompensó y quedó prácticamente desmayado.
La joven mujer dio aviso desesperado a los policías que realizan tareas de seguridad en el lugar, quienes ingresaron al banco con el bebé.
Rápidamente, los efectivos, identificados como Esteban Fernández y Alberto Geromel, reaccionaron, y mientras uno trataba de reanimar al niño, el otro se comunicaba con el número 107 de Emergencias del hospital Centenario para recibir instrucciones.
Así que fue les indicaron que lo acostaran boca abajo y le dieran golpecitos en la espalda, ya que el bebé se había ahogado con la mucosidad.
Luego fue trasladado al centro de salud Pronto, donde terminaron la tarea de recuperación.
Uno de los policías explicó que “se descompuso el bebé porque no respiraba, seguramente tenía un cuadro gripal. La mamá nos pidió ayuda y desde el Hospital nos dieron las indicaciones. Logramos que respirara, estaba ahogado por la mucosidad. Nos indicaron que lo acostáramos y le hiciéramos golpecitos en la espalda para que saliera la mucosidad. Luego lo atendieron rápidamente en Pronto, donde nos dijeron que estaba bien el bebé”.
El otro policía manifestó que “en estos casos es muy importante mantener la calma, y es para destacar cómo nos fueron guiando desde el 108. Gracias a Dios, el bebé pudo reaccionar”.