William Lautaro Cepeda, de 34 años, realizó este miércoles una protesta frente al edificio de tribunales de Gualeguaychú, donde se encadenó a una silla para reclamar por el avance de una causa judicial que, según sostiene, le impide mantener contacto con sus dos hijos desde hace más de dos años.
La manifestación comenzó alrededor de las 7 de la mañana sobre la escalinata del inmueble ubicado en calle Sáenz Peña. Allí exhibió un cartel con la leyenda: “Justicia lenta no es justicia. 482 días sin ver a mis hijos”, lo que llamó la atención de funcionarios judiciales, peatones y automovilistas que circulaban por la zona.
En diálogo con distintos medios, Cepeda aseguró que la restricción para acercarse a sus hijos se originó tras una denuncia presentada por su expareja, la cual calificó como “falsa”. “Hace dos años y cinco meses que no puedo ver a mis hijos y la Justicia no avanza. Fui al Juzgado de Familia y me mandan de un lado para el otro. No sé qué hacer para que alguien me escuche”, expresó.
El hombre reconoció que pesa sobre él una prohibición de acercamiento y que incluso estuvo detenido en una oportunidad por incumplir esa medida. Firme en su postura, afirmó que permanecería frente a tribunales hasta ser recibido por alguna autoridad judicial.
Cepeda indicó que sus hijos tienen 8 y 6 años de edad y aseguró que su único objetivo es recuperar el vínculo con ellos. “Tengo derecho a ver a mis hijos, como ellos tienen derecho a ver a su papá. Espero una respuesta”, manifestó.
Además del expediente relacionado con sus hijos, Cepeda enfrenta otras investigaciones judiciales. Entre ellas, figuran denuncias por presunto abuso sexual, violencia de género y extorsión, que tramitan en distintas fiscalías y organismos judiciales.
La causa vinculada con sus hijos se inició el 1 de abril de 2024 y continúa en etapa de investigación. Según trascendió, aún resta completar medidas probatorias antes de definir los pasos a seguir.
Entre esas diligencias, se encuentra la realización de la Cámara Gesell a uno de los menores. Una primera intervención debió suspenderse debido al estado de angustia que presentaron los niños. Posteriormente, uno de ellos pudo prestar declaración mediante ese procedimiento, mientras que aún se aguarda que el segundo pueda hacerlo cuando el equipo interdisciplinario del Poder Judicial considere que se encuentran dadas las condiciones.
Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que el expediente permanece abierto y que se espera el informe de los profesionales intervinientes para continuar con el proceso judicial.