Magallán tenía 42 años, era nacido en Gualeguaychú y domiciliado en Palavecino, era soltero y había sido empleado municipal.
El hombre cumplía una condena de siete años de prisión por el delito de “Abuso sexual con acceso carnal reiterado”, en concurso ideal con corrupción de menores agravada por ser la víctima menor de 13 años de edad.
Además, estaba a la espera de otra condena porque tenía en trámite otra causa por abuso de menores, cuya acción penal queda ahora extinguida por su muerte.