La denuncia contra el fiscal de la Unidad de Violencia de Género y Abuso Sexual fue presentada por Dolores Etchevehere, con el patrocinio legal de dos abogados: uno de ellos es el reconocido dirigente social Juan Grabois.
Acusan a Leandro Dato, que esta semana ganó notoriedad pública al afirmar que “Todo el Superior Tribunal estaba al tanto” del modo de proceder del ahora exvocal Emilio Castrillón, “de mal desempeño”. En consecuencia, piden su remoción. La denuncia fue dirigida a los miembros del Jurado de Enjuiciamiento.
Un dato llamativo, en la presentación, es que la integrante de la familia Etchevehere declara tener domicilio real en Estancia Casa Nueva, en Santa Elena, Departamento La Paz. El 29 de octubre último, la doctora María Carolina Castagno había ordenado la inmediata salida precisamente de la estancia "Casa Nueva" de Dolores Etchevehere y los integrantes del denominado "Proyecto Artigas", que encabeza Juan Grabois.
Por qué la denuncia a Dato
En el punto 8 de la argumentación firmada por Grabois y el también abogado Ernesto Taboada, dice: “la familia Etchevehere lograra evitar que Dolores accediera al ejercicio de sus derechos, fue necesario el despliegue de una maquinaria de corrupción que involucra a numeroso magistrados judiciales que incumplieron con sus obligaciones y con la ley, para favorecer a una familia rica de la provincia”.
Entonces, continúa un punto después diciendo: “Entre estos magistrados se destacan jueces y fiscales de la provincia de Entre Ríos”, dice y apunta al Fiscal de la Unidad de Violencia de Género de Paraná, Entre Ríos, Leandro Dato. “En ejercicio de sus funciones, además de dejar a las mujeres de Entre Ríos en una situación de indefensión absoluta, incumplimiento con sus obligaciones, y mostrándose impotente para evitar que los feminicídios se multipliquen a pesar de las denuncias, decimos, además de haber incumplido con todas las obligaciones de su cargo, omitió investigar un delito que involucra a esta familia con violencia de género, con el solo fin de favorecerlos ilegalmente y garantizar la impunidad”.
También Dolores Etchevehere recuerda que se conocen con el actual fiscal desde la niñez. “De chicos jugaban juntos”, dice y menciona que por eso recurrió a él en abril de 2019. “La primera reunión fue muy buena y en las jornadas subsiguientes Leandro Dato ya tenía en claro cuál era el delito que habían cometidos sus hermanos en connivencia con su madre, y cómo se enmarcaba”, recuerdan según el texto al que accedió El Entre Ríos.
Más adelante relata: “Así las cosas, cuando solo restaba que Dolores se presente y realice la denuncia, cuando parecía finalmente que su amigo del jardín finalmente iba a ayudarla, nuevamente apareció el poder, la impunidad y la cobardia. Dato había reconocido que, como Fiscal, debía seguir investigando ya que, como le explicó, al estar al tanto de lo ocurrido él debía actuar de oficio. Sin embargo el día en que iban a hacerlo recibió presiones de los Etchevehere para que no hiciera la denuncia”.
“Fue así que un día finalmente aceptó recibir a Dolores. Su expresión ya no era la misma de las primeras reuniones. Estaba temeroso y esquivo. Le comentó a Dolores que había estado hablando sobre su caso con el Procurador General de la Provincia Jorge Amílcar García y le dijo: “Perdón Dolores...” y luego, no sólo no contestó sus llamadas sino que no lo vió nunca más”, asegura.
Finalmente, luego de continuar con el relato, Etchevehere y Grabois solicitan:
1.Que se nos tenga por presentada la denuncia por remoción contra el Fiscal General de Genero Leandro Dato.
2. Que se proceda a su suspensión inmediata.
3. Oportunamente, se lo remueva de su cargo y se remitan las actuaciones a la justicia penal para que investigue la eventual comisión de delitos en el ejercicio de sus funciones.