Mediante un comunicado, el comité provincial de la Unión Cívica Radical volvió a cuestionar duramente la inminente designación del diputado provincial al frente del Tribunal de Cuentas, a propuesta del gobernador de Entre Ríos.
“Más allá que se hayan respetado los pasos que establece la Constitución Provincial, la nominación de un dirigente peronista y fuertemente ligado al oficialismo en un órgano de control atenta contra la ética pública, concepto que evidentemente ni Bordet ni Lara comprenden, ya que tanto el que propone como el que acepta caen en una conducta que, aunque sea legal, roza lo ilegítimo”.
Otra de las críticas emitidas desde la UCR se centra en las modificaciones que se aplicaron al sistema concursal del Tribunal de Cuentas: “Está claro que cambiaron el reglamento con el objetivo de acrecentar las posibilidades de Lara, hicieron un concurso a medida del diputado peronista para garantizarle el puesto”.
“Y es muy posible también que esto derive en un intercambio de favores por el cual el Ejecutivo le facilita al acceso a la conducción del Tribunal de Cuentas a cambio de que el designado mire para el costado cada vez que su jefe político se lo solicita”, plantearon luego.
Lara, puesto en dudas por radicales
El Tribunal de Cuentas es, por definición, el órgano que ejerce control sobre la administración y manejo de todos los fondos públicos con el fin de resguardar los intereses de la provincia y de la sociedad entrerriana: “Debería perseguir la transparencia y controlar cada movimiento que dan los funcionarios en lo que respecta al manejo de los recursos públicos”.
En este marco, desde la UCR pusieron en duda la posibilidad de que una persona como Diego Lara, “histórico dirigente y militante peronista, dos veces intendente, tres veces diputado provincial, ligado al poder político de Entre Ríos desde hace más de 20 años, pueda ejecutar la guarda de los recursos económicos de la provincia con independencia, autonomía y libertad”.
Con esta designación, “Bordet confirma nuevamente que dice una cosa y hace otra”, enfatizaron, al tiempo que manifestaron: “El gobernador otra vez se hace el transparente, pero cuando lo tiene que demostrar con hechos lejos está de hacerlo y termina avalando que el organismo de control por excelencia sea conducido por un compañero de militancia, un aliado y quien fuera el encargado de desactivar el desafuero de grandes popes del peronismo entrerriano como Urribarri y Allende”.
“La designación de Lara al frente del Tribunal de Cuentas tiene una clara intención: que el diputado peronista proteja y ampare eventuales irregularidades cometidas por quienes manejan los dineros públicos”, sostuvieron.
Deuda pendiente
Finalmente, desde el comité radical lamentaron que, a 12 años de la reforma constitucional que estableció el proceso de selección de autoridades del Tribunal de Cuentas, “todavía no se haya avanzado en la designación de los vocales en representación de la mayoría y de la primera minoría de la Cámara de Diputados”.