El titular de la Dirección General de Aduanas, el entrerriano Guillermo Michel, debió salir a hacer declaraciones tras la polémica suscitada en torno a la implementación de un sistema de análisis anticipado de pasajeros que ingresan al país.
“Esto no es para una persona que viaja y trae una ropa o un celular. Esto aplica a gente que trae ropa con fines comerciales, zapatillas con fines comerciales o drogas”, manifestó en Radio Mitre, en diálogo con Jorge Lanata.
El nuevo método de información anticipada consiste en un sistema que utiliza datos disponibles para trazar perfiles de riesgo y, de esa manera, orientar los controles aduaneros hacia los casos que más probabilidades de infracción tengan.
“La Aduana cuenta con tres fuentes de información para todo lo que es pasajeros que vienen del exterior. Un primer grupo o núcleo de información es la información anticipada que la Organización Mundial de Aduanas empezó a estandarizar a partir del atentado a las Torres Gmelas. Eso se concentra a través de IATA, que es la organización internacional que nuclea a todas las empresas aerolíneas y va distribuyendo la información de manera estandarizada a todas las aduanas del mundo. No es para Argentina sino para todo el mundo. Lo que se estandariza son los datos generales del vuelo y los datos específicos del pasajero. ¿Y eso qué le permite a la Aduana? Contar con información del viajero, la duración del viaje, las escalas y de las valijas”, explicó el funcionario nacional, oriundo de Gualeguaychú.
“Otro núcleo es toda la información que nos adelantan los fiscos extranjeros cuando el argentino pide el tax refund o la devolución de IVA. Eso lo tenemos muy aceitado con España y lo estamos trabajando con Italia. La Aduana argentina ya sabe cuando un viajero compró un artículo de lujo y pidió el reembolso, por lo que si supera la franquicia lo va a invitar a declararlo”, agregó.
“Un tercer grupo lo proveen otros organismos. Por ejemplo Interpol nos permitió detectar un caso de contrabando de billetes y divisas gracias a que el viajero tenía causas penales en otros países”, citó luego.
A partir de estas aclaraciones, Michel asegura que no se trata de un sistema que endurezca las normas sobre qué se puede entrar o no por la Aduana, “sino una forma de optimizar los datos disponibles para poder hacer más eficientes los controles” y “no para controlar más estrictamente las compras de los viajeros particulares”.