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Senador Edgardo Kueider.
Senador Edgardo Kueider.
Senador Edgardo Kueider.
Esta semana comienza en el Senado de la Nación el debate en las comisiones de la ley Ómnibus y la reforma impositiva y aún nadie tiene los votos necesarios. Ni el oficialismo para aprobarlas ni la oposición para rechazarlas.

Las primeras cuentas, el famoso “poroteo” que se hace en los principales despachos de la Cámara alta, muestran que si el bloque de Unión por la Patria no tiene ninguna fuga ni ausentes cuenta con 33 votos, mientras que La Libertad Avanza suma 30 voluntades. Hay 9 votos en un “limbo” que son los que terminarán definiendo la suerte de ambos proyectos.

Tres de estos votos corresponden al bloque de Unidad Federal conformado por Carlos Espínola (Corrientes), Edgardo Kueider (Entre Ríos) y Alejandra Vigo (Córdoba). Salvo esta última, los otros dos senadores no responden políticamente a los gobernadores de sus provincias. Tanto es así que ambos tienen pasado kirchnerista. Kueider es senador nacional de la provincia de Entre Ríos, electo en el 2019 y con mandato hasta 2025. Es uno de los senadores claves de un peronismo autónomo, cuyo voto puede llevar para un lado o para el otro la votación en el Senado de la Ley de Bases. Previamente había sido secretario general de la Gobernación de Entre Ríos entre el año 2015 y 2019, secretario de Gestión Participativa para el Desarrollo Local de la ciudad de Concordia en el año 2008 y concejal de la misma ciudad.
Kueider busca discutir puntos de la Ley Bases
En diálogo con el diario Perfil, el senador entrerriano abordó su postura y la de su bloque, antes del tratamiento de la ley. A continuación, la entrevista:

Después de la travesía en Diputados, el oficialismo se prepara para tratar la Ley de Bases en el Senado, dominado por el peronismo, que promete poner todo su arsenal opositor en la Cámara Alta para evitar la aprobación de lo que cree que es una ley bisagra para la vida política nacional. ¿Qué piensa hacer y qué se le cruzará por la cabeza a sus compañeros del Senado?

Son momentos importantes, de definiciones, por supuesto. Nosotros, y con nosotros me refiero a nuestro bloque, Unidad Federal, compuesto por la senadora Alejandra Vigo y el senador Carlos Espínola de Corrientes, vamos a tener una reunión en las próximas horas para ver cuál es la posición en general que tomamos.

En particular, cada uno ya tiene algunas ideas con respecto a algunos temas. Pero en realidad no definimos aún, como bloque, como vamos a trabajar esta ley. Hay intereses distintos. Por ejemplo, Alejandra Vigo de Córdoba tiene atrás un gobernador de su espacio político que, por supuesto, forma parte de otros intereses y otras necesidades y que seguramente ha participado en otras negociaciones con el Poder Ejecutivo.

No es mi caso ni el del senador Espínola, que no tenemos un gobernador afín a quien responder desde el punto de vista político. Pero lo que sí tenemos todos es un fuerte sentido de defensa de los intereses de nuestras provincias. Eso es lo primordial y lo que vamos a poner en la balanza a la hora de trabajar esta ley.

En mi caso particular me toca una responsabilidad que tiene que ver con la Comisión de Asuntos Constitucionales, la cual presido y que forma parte de una de las tres comisiones que son cabeceras de este tema. Así que, aparte de la posición que uno pueda tomar a modo de bloque o a modo personal, también tenemos la responsabilidad de llevar adelante un debate con todos los senadores de todas las comisiones que integran esta discusión.

Así que eso comenzará mañana con una agenda de invitados, entre ellos se destaca el ministro del Interior, Guillermo Francos. Así que veremos cómo se desarrolla. Desde mi punto de vista, ya se lo he manifestado al secretario parlamentario y a los presidentes de las otras dos comisiones que van a formar parte de este plenario, la primera pregunta que le voy a hacer al inicio de la comisión del plenario, es qué pretende el oficialismo.

Hay que ver si el oficialismo pretende sacar una ley a libro cerrado, tal como vino de Diputados, lo cual no amerita ninguna discusión porque si tiene intención de sacarla así como está, seguramente van a querer difundir o pasar a las firmas los dictámenes. O si va a haber apertura al debate y se van a discutir modificaciones. En realidad, los senadores tenemos derecho a discutir todas las modificaciones que queramos, pero hay que ver cuál es la intención del oficialismo a la hora de tratar estos temas. Es fundamental porque eso nos abre a todos la discusión, en particular de cada uno de los artículos de la ley.

La expectativa del oficialismo es poder llegar con la Ley Bases y el paquete fiscal sancionados antes del pacto del 25 de mayo. Esto usted lo tiene que ver como presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales con claridad. Si el Gobierno acepta alguna modificación, se corren los tiempos, porque además hay que esperar una semana en el Senado para un dictamen de mayoría. ¿Usted impulsa alguna modificación?

Tengo muchos puntos para objetar de la ley, para modificar y, eventualmente, votar o no votar, pero independientemente de eso, los tiempos que se ha dispuesto el Gobierno vinculados al 25 de mayo no son mis tiempos como senador de la Nación. Los diputados están hace cuatro meses discutiendo una ley y que venga el Senado a pretender resolverla en una semana me parece una falta de respeto al propio Senado como institución. En mi caso particular yo no voy a votar a libro cerrado una ley de la cual no comparto varios de los puntos, quiero discutirlos.

Surgió la implementación del impuesto al tabaco en la última etapa del trámite en Diputados, está el impuesto a las Ganancias y la reforma laboral. ¿Cuáles son sus mayores preocupaciones en ese sentido? ¿Cuáles son sus puntos más críticos?

Obvio que no te voy a anticipar el voto todavía porque no hablé con los otros integrantes del bloque, pero me hacen ruido varios temas: la delegación de poderes, el impuesto a las Ganancias y la reforma laboral. Así que será parte de la discusión si el Gobierno abre dicha discusión. Eso va a surgir de lo que definamos en el bloque.

En Casa de Gobierno dicen que los gobernadores no tienen margen, o sea, están apretados por la necesidad de fondos. Ese es, precisamente, el as con que cuentan para aprobar la ley en el Senado. ¿Será determinante este punto en la Cámara Alta?

Por algo los gobernadores terminaron arreglando y votando en Diputados, así como también arregló la CGT. Varios hicieron fila para arreglar por diferentes motivos. Los gobernadores, por supuesto, tienen un apremio en sus cuentas públicas y esto está vinculado a que hay un impacto negativo muy fuerte en la recaudación de los municipios y de las provincias.

Entonces, los gobernadores en algunos casos necesitan auxilio económico para llegar a fin de mes y en otros casos quieren hacer una gestión, quieren hacer política y obras para poder vender su gestión. Y en eso el Gobierno nacional ha trabajado muy bien en el sentido de apretar y ahogar cuanto más ha podido a las provincias para después sentarlos en una mesa diciendo que si quieren recursos, tienen que votar la ley. Esa es la lógica, y lo que está pasando. De ahí la negociación con muchos de los gobernadores que han accedido a votar la ley.

¿Esto puede traer alguna grieta dentro de ese bloque de senadores?

En Diputados entiendo que algunos legisladores que responden a gobernadores, que también tienen senadores en el bloque de Unión por la Patria, han votado a favor de la ley en algunos aspectos. Yo desconozco si los senadores que pertenecen a la misma provincia que esos gobernadores, van a tomar igual actitud. La verdad, desconozco, no he hablado con ellos. No creo que lo hagan, pero no lo sé, eso habría que preguntarle a José Mayans o a alguno de los responsables de los otros bloques.

La votación en Diputados y ahora en Senadores significa o va a significar, de alguna manera, un realineamiento dentro del peronismo. Por ejemplo usted en particular había roto en su momento con el kirchnerismo, ¿hay un indicio en lo que se vaya a votar en la Cámara Alta sobre cómo va a ser el futuro del peronismo?

Salvo que suceda lo que me acaban de preguntar, o sea que algunos senadores hagan otra cosa. Si ese es el caso, puede haber algún indicio de algo mayor. Pero yo no lo estoy viendo muy claramente a eso que vos me planteaste, no creo que vaya a suceder ahora. Podemos llevarnos una sorpresa, por supuesto, pero no lo estoy viendo.

Creo que el peronismo necesita reconfigurarse, regenerarse y modernizarse totalmente. Fíjese que cuestiones que nos han llevado, por ejemplo, a salirnos del bloque en su momento, no fueron fundadas en cuestión política. Yo tenía un gobernador como Gustavo Bordet, de la provincia de Entre Ríos, que tenía una excelente relación con el Poder Ejecutivo e incluso yo también la tenía con Alberto Fernández, hasta que a la hora de presentar propuestas o defender intereses vinculados a nuestras provincias, la prioridad no estaba dada en esos intereses federales del interior del país.

Una de las iniciativas mías, que yo he peleado muchísimo, fue el tema de la tarifa eléctrica. Eso fue una de los motivos para la ruptura del bloque, además de que luego el Senado tuvo serias dificultades para funcionar por capricho de no querer sacar una ley sobre la tarifa eléctrica y una ley para crear una comisión investigadora sobre CAMESA y el costo de la energía eléctrica. Eso lo estoy planteando desde hace dos años y ahora explotó el tema y está todo el mundo preocupado por la tarifa eléctrica. Creo que, si no es capricho político o por cuestiones vinculadas al ejercicio del poder por el poder mismo, hay que pensar en lo que hay detrás de eso, en toda la gente que recibe ese impacto negativo. Si no configuramos eso dentro del peronismo, estamos en el horno.

¿Qué balance hace de los primeros meses de la gestión de Rogelio Frigerio frente a la provincia de Entre Ríos? ¿Y de la menor solidez del PRO dentro de la integración de lo que era Juntos por el Cambio?

Un sector del PRO se alineó fuertemente con el Gobierno y está atado a su suerte en esto. Mientras que otro sector del PRO y muchos sectores que integraban también esa alianza (como puede ser el radicalismo) están fragmentados. El futuro de eso, en muchos casos, está ligado a la suerte del Presidente y su gobierno. El resto queda en una posible reconfiguración de la política, que puede estar vinculada al peronismo, al radicalismo y algunos que integraron en su momento el PRO porque venían del peronismo.

En cuanto a Rogelio Frigerio, está tratando de negociar recursos para llevar adelante su gestión de obras y demás en la Provincia de Entre Ríos, que le permitan mostrar una gestión activa. Las cuentas públicas están ajustadisimas, producto de esta recesión económica que, por supuesto, paraliza el comercio, la industria y el impacto de las tarifas, lo cual hace que la gente lo primero que haga es dejar de pagar impuestos. Eso impacta, por supuesto, en las arcas del Estado y obviamente es complicado llegar a fin de mes y mucho menos llevar adelante un plan, por ejemplo, de obras. Ahí, lo reitero, la suerte del Presidente de la Nación es la que va a definir a dónde va a ir a parar, por ejemplo, una gestión como la de la provincia de Entre Ríos.

¿O sea que la suerte de Milei va a reconfigurar tanto al peronismo como a la oposición?

Totalmente de acuerdo.
Fuente: Perfil - Infobae

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