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El temporal con fuertes ráfagas de viento que azotó a Concordia el sábado pasado encendió todas las alarmas políticas ante el impacto que podría tener dentro de semanas el anunciado fenómeno del Súper Niño en la zona. El intendente Francisco Azcué activó protocolos de actuación y el gobernador Rogelio Frigerio envió $200 millones para iniciar la reconstrucción de barrios afectados.
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El temporal del fin de semana es leído por los funcionarios como la antesala de los efectos que el fenómeno climático de El Niño podría tener en la ciudad en el último trimestre del año y el comienzo del verano 2027, justo en el arranque del año electoral.

Según la advertencia de especialistas, la creciente podría ser de magnitudes comparables a las de 2015, cuando la región sufrió la peor inundación en 50 años, que dejó a 10 mil personas evacuadas en Concordia. Ocurrió a días de la asunción presidencial de Mauricio Macri.

Los destrozos de la tormenta pasada recrudecieron la preocupación en la gestión local de Juntos. Azcué estuvo al frente del operativo de emergencia durante el fin de semana y activó dispositivos de asistencia para empezar la reconstrucción de barrios en los que hubo desde postes y árboles arrancados de raíz hasta voladuras de techos enteros y fachadas despegadas.

Villa Zorraquín, el enclave termal turístico del norte de la ciudad, fue el epicentro de la furia de la naturaleza que destruyó casas, hoteles, vidrios, portones e instalaciones de viveros ubicados en el polo de esparcimiento, justo en la previa del inicio del receso invernal en ciudades desde donde llega el turismo a la ciudad, como Buenos Aires.

Para el intendente, el evento climático fue inevitable, pero algunos efectos fueron producto de obras que no se realizaron. “El crecimiento desordenado de la ciudad, sin infraestructura y con precariedad, hizo que estos fenómenos afecten más a unas zonas que a otras”, apuntó.
Azcué confirmó que, tras la tragedia en la que se registró una persona fallecida, se pusieron a disposición el gobernador, funcionarios como el ministro de Gobierno, Manuel Troncoso, el secretario General de la gobernación, Mauricio Colello, y el ministro de Economía Fabián Boleas, y varios intendentes de la zona. La Casa Gris girará un Aporte No Reembolsable (ANR) de $200 millones al municipio para empezar a afrontar los costos de la reconstrucción.

Por su parte, la Cooperativa Eléctrica de Concordia, ente responsable del suministro de energía, calculó el costo de las reparaciones de postes y cables caídos, entre otros asuntos, en unos $ 3000 millones. La ciudad estuvo 12 horas sin luz, sin servicio de agua potable y sin conexión a internet o servicio de telefonía celular.

Según informó la municipalidad, hubo al menos 200 pedidos de ayuda de familias afectadas. A ellas se suman empresas y emprendedores cuyos espacios de trabajo quedaron destruidos por el efecto de las fortísimas ráfagas que azotaron la ciudad alrededor de las 3 de la madrugada.

Ante ese panorama, el Ejecutivo municipal, a través del área de Desarrollo Productivo, dispuso un relevamiento de emprendimientos y productores afectados y activará beneficios como la exención impositiva para llevar alivio fiscal y “acompañar a quienes comienzan de cero”.

Más allá del episodio del sábado, en Concordia la preocupación se cierne sobre lo que traerá el fenómeno del Súper Niño, largamente anunciado y advertido por especialistas. El recuerdo de la última gran inundación de 2015 sobrevuela las reuniones de prevención.

Azcué activó el Comité Operativo de Emergencia (COE) semanas antes de la tormenta del sábado. Según explicó, su objetivo es preparar a la ciudad para que pueda absorber la masiva afluencia de agua que se espera en el último trimestre del año y el comienzo del verano 2027.

“Ya ingresamos en la fase activa del Niño y consideramos contingencias climáticas de todo tipo. Lo que pasó el sábado lo tomamos como parte de las advertencias. Ahora trabajamos en reforzar nuestra capacidad de absorción, en bocas de tormenta, alcantarillas, canales. Algunas son obras que no se ven, son bajo tierra, pero son las necesarias para estar lo más listos posible”, apuntó. Como ejemplo marcó una obra hidráulica de un canal que requirió $600 millones de inversión.

“Los pronósticos son de grave a muy grave para Concordia, con abundante lluvia y ráfagas de vientos fuertes. Nos preparamos para un escenario similar al de 2015”, señaló.
Fuente: Letra P

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