En un año totalmente atípico a causa de la pandemia, fuerzas de seguridad y autoridades municipales diagramaron un operativo de seguridad al que evalúan con saldo positivo. Sin embargo, tanto desde Policía como desde el Ejecutivo no faltó la autocrítica.
El Entre Ríos entrevistó este lunes al subjefe de Policía Departamental Colón, Comisario Inspector Héctor Villalba; y al secretario de Gobierno, Pablo Trevisan.
Sin lesionados ni detenidos
“Tuvimos una reunión con el intendente, a la que convocaron a las fuerzas de seguridad. Gendarmería no estuvo presente porque tenían directivas de hacer recorridas únicamente en la zona de ruta; igualmente el intendente les pidió que realicen un control por si venía gente de Concepción del Uruguay, ya que allá hicieron un cierre total, impidiendo que la gente circule en las calles”, explicó el subjefe de Policía.
“En Colón es habitual que la gente se junte en la zona de la costanera. Por la pandemia, se eligió un lugar amplio de la zona norte donde se pudiera mantener el distanciamiento. El fin de semana anterior hubo un desorden generalizado en la zona del Balneario Inkier, por lo que allí se restringió el tránsito para que no se junte la gente”.
Sobre el operativo, puntualizó: “En primer lugar se realizó un control para que los chicos no ingresaran con elementos contundentes como botellas o picahielos, y se decomisaron varias botellas y cuchillos. Además ingresaron pocos vehículos”.
“Se trabajó hasta las 6 de la mañana, cuando se dispersó el lugar con total normalidad. No hubo ningún tipo de incidentes durante la noche ni al finalizar. Tampoco hubo detenidos por contravención ni delitos”, dijo el Comisario Héctor Villalba.
“Estoy satisfecho con el operativo de seguridad. No tuvimos ningún concurrente lesionado, no hubo ni una discusión. La presencia policial no solo fue en ese lugar sino que la ciudad estaba sectorizada y en cada lugar había un móvil a cargo con un jefe de servicio”.
Pese a que las autoridades eligieron “un lugar amplio de la zona norte donde se pudiera mantener el distanciamiento”, el funcionario admite que la medida sanitaria más efectiva para evitar la transmisión del Covid no fue cumplida.
“Reconozco que no se respetó el distanciamiento social. La pandemia no solo es responsabilidad de las autoridades, sino de cada ciudadano. Debemos entender lo que estamos atravesando sin hacer responsable a la Policía o la Municipalidad”, dijo al respecto.
“Asumo la responsabilidad, pero también llamo a la responsabilidad de cada uno. En la tarde del 23 hubo gran cantidad de gente sobre calle 12 de Abril y si nos ponemos a observar, el distanciamiento no existió”, enfatizó.
En cuanto al fin de semana posterior a la Navidad, “viernes y el sábado a la noche sí se juntó gente en el Inkier. El sábado dispersamos a los jóvenes a las 2 de la madrugada y el domingo a las 4. En ambas oportunidades no hubo ningún tipo de incidentes, todos se retiraron con absoluta normalidad”.
“Únicamente el domingo por la madrugada, hubo disturbios frente al Club Piedra Coloradas, y unos menor de 15 años conocidos por hacer desórdenes, fueron trasladados a Comisaría del Menor y posteriormente entregados a sus progenitores”, puntualizó.
Al ser consultado sobre la expectativa para enero y febrero, donde se presume que las juntadas serán a diario e incrementadas por los turistas, el subjefe de Policía señaló: “Creo que es hora de que el COES se reúna y prevea qué se va a determinar cuando comiencen a ingresar turistas y gente de departamentos vecinos, si durante las noches se va a habilitar para que se reúnan en un cierto lugar. Se debe tratar el tema y darle solución”.
Controles
Por su parte, el secretario de Gobierno explicó en qué consistía la propuesta efectuada desde el municipio e indicó cuáles fueron los aciertos y los puntos a revisar, con miras a los festejos de Año Nuevo.
“Todos los años pasa que a la gente le gusta reunirse en lugares públicos y en particular este año, que no hay otros lugares como boliches, que contengan esa demanda. La propuesta del municipio era generar un ámbito donde los festejos fueran lo más seguros posibles. En ese sentido, pensamos que un espacio amplio como la zona norte era lo que nos podía garantizar cuidarnos bien, así que sugerimos ese espacio y desalentamos otros. Además, se indicaban los hábitos de cuidado que venimos pregonando. La idea era estar en burbujas sociales o grupos reducidos de personas, pero eso no es sencillo de controlar y depende de la responsabilidad individual”.
“Para Año Nuevo la propuesta es similar; debemos rever algunos puntos. Hubo quejas de prestadores de servicios de alojamientos por la cercanía de los festejos con algunos establecimientos, así que es algo a trabajar para evitar molestias a los turistas que pueden estar descansando”, dijo Pablo Trevisan.
“Haremos una reunión de evaluación para ver qué ajustes podemos hacer. En términos generales fue exitoso, así que estamos satisfechos. No hubo hechos de violencia que era lo que más preocupaba”.
En cuanto al operativo implementado, “se hicieron controles de alcoholemia y trabajamos para disuadir este tipo de conductas desde las redes. A partir de la medianoche controlamos establecimientos que venden alcohol, ya que por ordenanza está prohibida la venta desde esa hora, como tampoco se le puede vender a menores”.
“Iremos creciendo en este trabajo, sobre todo ahora que hemos sumado recursos humanos. También estamos esperando más recursos de movilidad y alcoholímetros y velocímetros que hemos adquirido”, menciona entre lo proyectado para afrontar los meses de enero y febrero.
“Estamos en una temporada atípica, en que las personas que quieren festejar no tienen un lugar donde encontrarse y estar contenidos. Luego de 10 meses con estas restricciones, notamos esa manifestación de cara al verano y es una preocupación que debemos manejar con prudencia”, reconoció el funcionario.
En cuanto a la posibilidad de flexibilizar los espacios de reunión, “con el COES lo hemos analizado cuando nos reunimos para tratar el tema del aforo. El inconveniente es que no tenemos herramientas para tomar decisiones. Hay una legislación nacional impeditiva de eventos mayores a cien personas; en un momento parecía que se iba a flexibilizar, pero por el repunte de casos, hasta fines de enero la normativa va a ser esta”.
En ese sentido, el funcionario mencionó que “días antes de las Fiestas Provincia emitió una serie de recomendaciones en las que fue tajante en el sentido de ser restrictivos. Desde el municipio creemos que generar otros ámbitos sería importante porque contribuiría a que haya mejores controles y evitar la concurrencia masiva de personas en un mismo espacio”.