“Estamos hablando de arriba del 90% de probabilidades. A partir de la primavera se va a intensificar con una situación crítica para diciembre y enero, mientras que va a disminuir en enero. Va a ser muy intenso, comparable con el de 1998. Tenemos que tomar las medidas preventivas para mitigar los efectos en la zona”, indicó Pintos. Y agregó: “Se habla de lluvias y crecidas extraordinarias. En el sur de Brasil se van a producir precipitaciones como no hubo en los últimos 120 años. Eso va a tener una repercusión y obliga a tomar medidas preventivas entre Provincia y Municipios”.
Para cerrar, el funcionario dijo que durante julio y agosto se aguardan meses tranquilos, aunque los ríos podrían repuntar: “Hoy están en niveles bajos y podrían llegar a una altura media, lejos de los niveles de alerta”.