Momentos de extrema tensión se vivieron durante las últimas horas en inmediaciones de la Comisaría de la Mujer, Minoridad y Violencia Familiar de Colón, cuando un hombre de 26 años se presentó en el lugar mientras su expareja se encontraba realizando una denuncia.
La situación adquirió especial gravedad porque el joven llegó llevando en brazos a la hija que ambos tienen en común, una bebé de apenas un año de edad, y su presencia se produjo en el marco de un conflicto que ya había derivado en una intervención policial.
De acuerdo con la información aportada desde la fuerza de seguridad, al advertir la llegada del hombre, los efectivos observaron en él signos compatibles con un presunto estado de intoxicación por alguna sustancia.
Frente a este escenario, y con el objetivo de preservar la integridad de la pequeña, los funcionarios le solicitaron que ingresara a la sede policial para mantener una entrevista con personal del Área de Niñez, Adolescencia y Familia (ANAF).
Sin embargo, lejos de acatar la indicación, el hombre habría reaccionado de manera hostil y se negó a colaborar con los efectivos. En medio de la situación, intentó retirarse abruptamente del lugar llevando nuevamente consigo a la niña, lo que incrementó la preocupación de los funcionarios que se encontraban interviniendo.
Ante la conducta del adulto y el riesgo que podía implicar para la beba, los policías debieron actuar rápidamente para reducirlo y evitar que abandonara el lugar en esas condiciones.
La escena generó momentos de tensión en un espacio destinado precisamente a la atención y protección de personas involucradas en situaciones de violencia familiar, y donde en ese momento se encontraba su expareja realizando una denuncia.
Intervención de la Justicia
A raíz de lo sucedido, tomó intervención la Unidad Fiscal de Colón, desde donde se dispuso la aprehensión formal del joven, quien quedó imputado por el delito de resistencia a la autoridad.
Posteriormente, fue trasladado a la Jefatura Departamental de Policía, donde quedó alojado a disposición de la Justicia.
La situación volvió a poner de manifiesto la complejidad que pueden adquirir los conflictos familiares cuando involucran a menores de edad y requieren la intervención simultánea de organismos policiales, judiciales y de protección de derechos.