Descartó que la relocalización sea una imposición argentina: "Nace a partir de un análisis de que puede haber otros lugares que ofrezcan mejores condiciones", como acceso al tren, ruta nacional y predio ya categorizado para uso industrial.
Recordó el antecedente de Botnia: "20 años atrás pasaron cosas fruto de no tener estas instancias. Esto funciona como preventivo".
Sobre la urgencia, fue categórico: "Este emprendimiento no es lo mismo que se concrete este año o dentro de dos años; se tiene que concretar ahora, porque ellos en el 2030 tienen que estar exportando combustible a Europa". Calificó la inversión de U$S 5.300 millones como "la mayor en la historia de Uruguay".