Según informó la institución, el proceso incluyó la reformulación integral del servicio, la incorporación progresiva de tecnología y la conformación de un equipo especializado con experiencia en algunos de los centros médicos más reconocidos del país.
El programa es coordinado por los doctores Guillermo Gutiérrez y Manuel Clusa, profesionales con actividad en instituciones como el Hospital Universitario Austral, el Sanatorio Otamendi y la Clínica Montegrande. “La idea fue reformular el programa y llevarlo a otro nivel de complejidad, con técnicas y un estándar de trabajo que antes no estaban disponibles en la región”, expresó Gutiérrez en la comunicación difundida por el hospital.
De acuerdo a los datos oficiales, cerca del 40% de las cirugías realizadas correspondieron a urgencias y emergencias en pacientes críticos, incluyendo disecciones aórticas y cuadros considerados de riesgo vital inmediato. El hospital destacó que estos casos pudieron resolverse en Concepción del Uruguay, evitando traslados a otros centros de mayor complejidad.
En cuanto a las cirugías coronarias programadas, la institución informó una mortalidad del 0,6%, cifra que, según sostuvo, se encuentra “en línea con los estándares de los mejores centros del país”. Además, indicó que más del 95% de esas intervenciones se realizaron sin circulación extracorpórea y mediante el uso de conductos totalmente arteriales, una técnica asociada a mejores resultados a largo plazo.
Entre las prácticas que el servicio realiza habitualmente se encuentran las plásticas valvulares complejas y las cirugías de aorta ascendente y arco aórtico con reemplazo total, parada circulatoria e hipotermia profunda, consideradas entre las intervenciones más exigentes de la especialidad.
El hospital también remarcó el desarrollo de técnicas de cirugía mínimamente invasiva para patologías valvulares y coronarias, así como la reciente incorporación de procedimientos coronarios mediante minitoracotomía izquierda, una técnica que evita la apertura total del tórax y favorece una recuperación más rápida del paciente.
La institución señaló además que el crecimiento del programa estuvo acompañado por inversión tecnológica, incluyendo ecocardiografía transesofágica intraoperatoria y equipamiento de anestesia de última generación.
El equipo multidisciplinario se completa con especialistas en anestesia cardiovascular, perfusión, imágenes intraoperatorias y recuperación crítica postquirúrgica. A su vez, el Hospital Urquiza destacó la participación activa de médicos residentes de Cardiología, en el marco de una estrategia orientada a la formación de profesionales en el interior de la provincia.
Desde el nosocomio sostuvieron que el avance alcanzado “fue construido con trabajo sostenido y sin atajos”, y remarcaron que la implementación de técnicas de alta complejidad cardiovascular continúa siendo poco frecuente tanto en Argentina como en América Latina.