El escritor Alejandro González Pavón compartió la historia de Doña María Biderbost de Meyer, cuyos restos descansan en el cementerio de la ciudad de Colón.
Se trata de una inmigrante de origen suizo que llegó a estas tierras en los primeros barcos de inmigrantes europeos. “Muchos de ellos fueron testigo de la creación tanto de la Colonia San José como de Villa Colón, y Doña María fue una de ellas”, señala el historiador colonense, a la vez que la describe como “bondadosa y discreta, con la mesa siempre puesta y el mate servido”.
Desde Suiza, con el primer contingente de colonos
Así lo relata el docente en su cuenta de Facebook:
Doña María Biderbost de Meyer: La mujer que de niña fue testigo del acto que dio inicio a Villa Colón (12 de abril de 1863).
Pocos son los nombres que nuestra historia ha rescatado en relación a las personas que fueron testigos y participes del acto de colocación de la piedra fundacional del edificio de la primera Escuela, de aquel Te Deum que cantó el Pbro. Lorenzo Cot, de la presencia de Urquiza y su comitiva en aquel solemne acto. Y doña MARÍA BIDERBOST DE MEYER fue una de ellas.
Para referirnos a su persona, tomaremos como referencia lo que nos cuenta Don Jorge Duran en su periódico, publicación del 30 de noviembre de 1962, edición N° 2247: COLÓN DE ANTES
“MARÍA BIDERBOST llegó en el 1° barco en la época memorable de la fundación, con sus padres siendo niña supo de la lucha en plena naturaleza; por eso se hizo fuerte. Muy joven formó hogar con Jorge Meyer, que también había llegado en un contingente con su familia.
“DOÑA MARÍA” como cariñosamente la llamaban, tenía un gran cortejo de amigas, unos del pueblo y otros de la Colonia. Su casa era la de todos. Tenía siempre la mesa puesta y el mate servido. Era afectuosa y cordial. Vivió frente a la plaza San Martín. Su vieja casona (hoy modernizada) era de gruesas paredes de piedras y techo de paja de los primeros que se habían construido. Después de una vida laboriosa murió ya anciana el 28 de noviembre de 1932. Cumplió en ésta su nueva Patria el afán de trabajo honrado que fueron los puntos de miras del General Urquiza.
Con motivo de su fallecimiento, ocurrido el 28 de noviembre de 1932, Diario Del Pueblo de nuestra ciudad publicaba el siguiente artículo:
A las 13 hs del día de ayer (la noticia se publicó el 29/11/32), falleció la apreciable convecina Doña María Biderbost de Meyer que perteneció al 1° contingente de colonos suizos que desembarcaron en el paraje conocido como la Calera de Espiro a pocos metros del actual morro de este puerto para fundar la Colonia San José que recientemente cumplió su 75° Aniversario de existencia.
Tenía la extinta 11 años de edad cuando vino de la Suiza germánica con sus padres a poblar estas tierras, que alcanzó a ver transformadas en su aspecto y enriquecidas por la obra del esfuerzo de sus pobladores, los colonos en primer término.
También siendo ya casada fue de los primeros pobladores de esta ciudad en 1863.
Era un archivo viviente de aquel pasado sin excluir el ceremonial de la colocación de la piedra fundacional de esta ciudad, puerto de la Colonia, y los festejos que se verificaron con tal motivo, los que como es sabido, fueron presididos por el General Urquiza en un numeroso grupo de acompañantes, todos los colonos de aquel período inicial, los mismos que solicitaron la fundación que se llevaba a efecto.
La Señora María Biderbost de Meyer que fallece a consecuencia de una larga enfermedad que agravó su edad avanzada, fue el conjunto de valores ponderables, puestos de manifiesto en su vida de relación. Altamente bondadosa y discreta, solo tuvo entre nosotros quienes supieron apreciar tales virtudes primarias y que bastaron para hacerla destacar en la clase bien y justicieramente calificada.
Su muerte enluta las familias: Duran, Dantas, Boog, Gabaldo, Oscaris, Goñi, Nano, Escobar, Meyer, Delerze de esta sociedad, también de Concepción del Uruguay y Colonia San José.
Que descanse en paz la noble anciana que paga su incluible tributo a la naturaleza”
Anexamos a esta publicación la partida de defunción de Doña María Biderbost de Meyer, según el Libro III de Defunciones del Archivo de la Parroquia de los Santos Justo y Pastor, Folio N° 143, Acta N° 423, en el cual el Pbro. Narciso Goiburu escribe y da fe de lo siguiente:
“En el día veintinueve del mes de noviembre del año mil novecientos treinta y dos, el infrascrito Cura y Vicario de esta Iglesia Parroquial de Colón, dio sepultura eclesiástica al cadáver de MARÍA BIDERBOST DE MEYER, suiza, de ochenta y seis años de edad, viuda de Jorge Meyer. Falleció el día veintiocho del mes de noviembre, en Fe de lo cual firmo.”
Sus restos hoy descansan en nuestro Cementerio local en el Panteón N° 63 de la Familia GABALDO, según datos administrativos municipales (sobre la calle principal del Cementerio).
Obsérvese que su placa presenta el siguiente error involuntario: reza que el falleció en el mes de agosto (8) pero debe decir mes de noviembre (11).
Seguramente, incorporaremos a nuestra nueva lista de tumbas destacadas y para ser declarada como patrimonio.