Desde el Ferroclub Central Entrerriano detectaron un corte de vía del año 1907 -que forma parte de un triángulo de inversión de locomotoras y desemboca en un brete de hacienda-, a la altura de la ciudad de Villa Elisa (Departamento Colón).
El hecho habría ocurrido en la mañana del martes, cuando personal municipal habría procedido a extraer un total de seis rieles, con sus respectivos durmientes y clavadores, con el propósito de despejar el lugar por donde pasará un canal de evacuación pluvial, hacia el sur de la localidad.
Las autoridades de la institución ferroviaria no se enteraron hasta horas de la tarde de lo que consideran un “despojo”, cuando su presidente, José Luis Guillaume, “intentó invertir la locomotora de posición y, en el recorrido, se encuentra con la novedad”.
A través de un comunicaron que hicieron llegar a El Entre Ríos, muestran públicamente su enojo con la Municipalidad de Villa Elisa por haber procedido “sin permiso, autorización ni aviso”, a la vez que traen a colación otros entuertos similares entre las partes.
El Ferroclub ante un hecho consumado
Autoridades de la entidad, constituidas en el lugar, indignados por lo realizado, decidieron supervisar día a día los avances, sin obstaculizar la obra, pero poniendo determinadas condiciones.
Una de ellas es rectificar en curva, unos 20 metros hacia el norte, la calle que sale del barrio Los Bretes hacia Rieter, para evitar el traspaso de tres parrillas de vías de los vehículos que ingresan o egresan, traspasando con la calle rectificada en curva hacia el norte solamente una vía secundaria de Los Bretes, y la principal sobre Rieter, evitando con ello el daño y hundimiento del triángulo cercano al cambio por efecto del tráfico constante.
Decepcionados por la situación, y por las experiencias anteriores, son escépticos de poder lograr volver a transitar por esa vía y las condiciones en que será terminada.
Más aún, cuando se deberán reponer unos 40 durmientes nuevos, de la misma manera que los caños de cemento extraídos, no volverán a su ubicación, reemplazados por un conducto de hormigón. Exigirán la colocación de durmientes de madera nuevos, que la municipalidad deberá comprarlos a cualquier proveedor. Hoy, el costo de un durmiente ronda los 13 mil pesos.
La última compra realizada por el Ferroclub data de agosto de 1998, cuando con fondos de la Cooperativa Arroceros Villa Elisa se adquirieron 300 durmientes de quebracho, que llegaron en camión desde Chaco.
Una obra no autorizada sobre terrenos del ferrocarril
Resulta llamativo que una de las municipalidades denominadas en la provincia como “ejemplo de administración”, actúe sobre terrenos federales sin autorización alguna, ni planos aprobados.
Además, la misma Municipalidad de Villa Elisa ignora al Ferroclub, no informando ni promocionando su actividad, con el argumento de no contar con la “autorización habilitante”.