Más allá de que se trata de un tema de competencia netamente municipal, en base a lo establecido por la ley provincial Nº 10.311, desde la Secretaría de Ambiente indicaron, ante la consulta de El Entre Ríos, que el objetivo es terminar con los basurales a cielo abierto y avanzar hacia sistemas de disposición final controlada y economía circular.
La secretaria de Ambiente, Rosa Hojman, explicó que la problemática de los residuos “es un tema estratégico” para la gestión provincial, especialmente por la situación histórica del volcadero de Paraná. “La preocupación del gobernador Rogelio Frigerio fue muy grande desde el inicio de la gestión porque Paraná tiene un volcadero desde hace más de 100 años y, además, en gran parte de la provincia existen basurales a cielo abierto. Por eso nos requirió a distintas áreas del gobierno provincial que nos aboquemos al tema, aún en un contexto delicado y complejo, y que lo trabajemos desde un primer momento de forma articulada con los municipios y las comunas, a través de sus intendentes”, sostuvo.
En relación al caso de Paraná y a la polémica que se desató días atrás en la vecina localidad de Oro Verde, Hojman señaló que, por tratarse de un problema complejo y costoso, la alternativa elegida fue avanzar mediante una mancomunidad entre municipios del Gran Paraná, para lo cual incluso se modificó la ley vigente. En ese marco, se solicitó al Consejo Federal de Inversiones (CFI) un estudio de prefactibilidad para evaluar posibles ubicaciones de un futuro parque ambiental, dentro del Área Metropolitana de Paraná.
En este punto, explicó los alcances del proyecto de Parque Ambiental y tomó como ejemplos los modelos de trabajo de otras provincias como Santa Fe y Córdoba: “El concepto de Parque Ambiental involucra a un sitio de disposición final segura, con tecnología de relleno sanitario, que permita disponer los residuos de forma controlada y ambientalmente apta en un predio acondicionado especialmente para ello”. Insistió que se trata de un concepto superador y que va en la línea de lo que hay en otros lugares funcionando, como Concordia: “Se habla de Parque Ambiental porque contempla otras estructuras, como plantas clasificadoras y sistemas asociados al tratamiento de residuos, como sucede actualmente en Concordia en el Parque del Abasto”.
Consultada por los antecedentes, recordó que durante 2016, cuando era subsecretaria de Ambiente, se había impulsado un proyecto similar para la zona sur de la capital provincial. “El terreno estaba definido, había estudios de impacto ambiental y solamente faltaba la audiencia pública para su aprobación. Después, por distintas razones, el proyecto no pudo continuar”, indicó.
La secretaria insistió en que cualquier avance deberá cumplir todas las instancias legales y ambientales correspondientes. “Una vez definido el lugar y profundizado el proyecto, se realizará el estudio de impacto ambiental, luego será evaluado por la Secretaría y posteriormente deberá hacerse una audiencia pública”, explicó.
“Los paranaenses y vecinos de localidades cercanas merecemos una mejor calidad de vida”, concluyó.
Parque Ambiental versus basural tradicional
Por su parte, el director general de Ambiente y Cambio Climático, Maximiliano Gómez, aseguró que el proyecto del Parque Ambiental de Paraná responde a una política provincial orientada a resolver de manera regional la gestión de residuos. Gómez explicó que la propuesta contempla consorcios interjurisdiccionales y recalcó que nunca se planteó trasladar el actual basural de Paraná a otra localidad. “Nadie habló de mover el volcadero ni ningún otro basural a cielo abierto a Oro Verde ni a otra jurisdicción”, sostuvo, en referencia a la polémica generada tras conocerse estudios de prefactibilidad que incluían alternativas de ubicación en esa zona.El funcionario diferenció el modelo de Parque Ambiental de un basural tradicional. “Se trata de un sitio de disposición final segura con tecnología de relleno sanitario, completamente distinto a los basurales a cielo abierto”, afirmó. Además, indicó que el esquema prevé tratamiento diferenciado de residuos verdes, orgánicos y reciclables, con posibilidades de generar empleo a partir de la economía circular.
“La disposición final no apunta a seguir enterrando o quemando residuos como ocurre hoy, sino a que previamente atraviesen procesos de recuperación, reciclado y tratamiento”, explicó.
Gómez reconoció que la reacción social en Oro Verde lo sorprendió y lamentó “la tensión y el nivel de desconocimiento” con el que se discutió el tema. Destacó que desde un principio todos los intendentes y demás autoridades locales participantes del consorcio estaban al tanto del proceso y de sus implicancias. “Lo del intendente de Oro Verde me llamó muchísimo la atención, puesto que hablaba como si no hubiese sido parte de las instancias de diálogo y participación que se efectivizaron desde 2024”, remarcó. Sin embargo, insistió en que todavía no existe una decisión tomada sobre la ubicación definitiva. “Lo único presentado fue un estudio de prefactibilidad financiado por el CFI, donde se analizaron seis alternativas posibles. No hay ningún proyecto formal en evaluación ambiental”, dejó aclarado.
También detalló algunos de los criterios técnicos que deben cumplir los posibles sitios: no estar en zonas inundables, mantener distancia de áreas urbanas y productivas, no ubicarse cerca de aeropuertos ni en áreas protegidas o patrimoniales.
En la costa del Uruguay
Consultado sobre la situación en Concepción del Uruguay, el director general de Ambiente y Cambio Climático confirmó que la Secretaría de Ambiente mantiene un expediente abierto por observaciones vinculadas al sitio de disposición final de residuos de esa ciudad.“Hay aspectos que entendemos que no se ajustan plenamente a la normativa vigente”, indicó. A su vez, explicó además que se había sugerido una sanción económica, aunque el proceso administrativo continúa porque el municipio presentó documentación y descargos que están siendo evaluados. “Si detectamos nuevos incumplimientos no descartamos avanzar con sanciones, como ya ocurrió recientemente en otros casos ambientales”, agregó.
En relación con Gualeguaychú, Gómez destacó el funcionamiento del ecoparque local y señaló que la provincia trabaja junto a la municipalidad para ampliar la capacidad de disposición final y consolidar un consorcio regional que incluya a localidades vecinas. “El ecoparque de Gualeguaychú tiene mucho potencial y estamos promoviendo el trabajo articulado con municipios de la región porque estas obras son muy costosas y requieren financiamiento importante”, afirmó.
Según explicó, tanto Gualeguaychú como Concordia lograron desarrollar infraestructura de este tipo mediante financiamiento internacional, “oportunidad que lamentablemente Paraná y la zona metropolitana perdió tiempo atrás”. Finalmente, el director remarcó que el compromiso ciudadano será clave para el funcionamiento de los futuros parques ambientales: “Cada vecino puede colaborar separando residuos en origen, reutilizando materiales y teniendo pautas de consumo más responsables. La participación de la comunidad es fundamental en estos procesos, para darle sostenibilidad en el tiempo a estos proyectos, que son por definición ambiciosos y complejos”.