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La fuerte caída de la natalidad que atraviesa Argentina está provocando un cambio profundo en el sistema educativo y podría generar un escenario impensado hasta hace algunos años: que provincias como Entre Ríos alcancen la cobertura total en jardines de infantes sin necesidad de construir nuevas salas.

Así lo plantea un informe elaborado por la ONG Argentinos por la Educación a junto a Sebastián Kiguel, investigador de la Universidad de Illinois, que sostiene que la reducción sostenida de los nacimientos liberará capacidad instalada en todo el país y permitirá aprovechar la infraestructura existente para incorporar a más chicos al nivel inicial.

Las proyecciones indican que, si se mantienen las vacantes disponibles y se reorganizan los cupos actuales, Entre Ríos podría pasar del 86% de cobertura registrado en 2024 a una cobertura potencial del 100% en 2027.

A nivel nacional, la cobertura del nivel inicial ya había aumentado del 72% en 2015 al 87% en 2024 y podría alcanzar el 98% dentro de dos años.
Entre Ríos, mejor posicionada que sus provincias vecinas
Dentro de la región centro-litoral, Entre Ríos presenta indicadores más favorables que Santa Fe y Corrientes, e incluso muestra una proyección similar a la de la provincia de Buenos Aires, aunque esta última constituye un caso particular por su peso demográfico y la escala de su sistema educativo.

Mientras Entre Ríos alcanzó un 86% de cobertura en 2024 y podría llegar al 100% en 2027, Buenos Aires pasó del 93% al 100% proyectado para 2027. Santa Fe, en tanto, se ubicó en el 82% y su proyección es del 95%, mientras que Corrientes registró un 79% y podría alcanzar el 97%.

Los autores aclaran que estas estimaciones se basan en un escenario hipotético que supone que la infraestructura educativa actual se mantiene, que las vacantes pueden reorganizarse entre las distintas salas y que la capacidad instalada es utilizada en su totalidad.

Lejos de significar un crecimiento automático de la matrícula, el informe advierte que será necesario desarrollar políticas específicas para incorporar a los niños que hoy permanecen fuera del sistema.
El principal desafío sigue siendo la sala de 3 años
Uno de los datos más relevantes del trabajo es que la universalización del nivel inicial todavía tiene una deuda pendiente.

Mientras la sala de 5 años ya alcanza niveles prácticamente universales, con un 99% de cobertura en todo el país, y la sala de 4 llega al 87%, la sala de 3 continúa siendo la más rezagada: apenas el 58% de los niños de esa edad asiste al sistema educativo formal.

Las diferencias territoriales también son importantes. Algunas provincias superan el 70% de cobertura en la sala de 3, mientras que otras ni siquiera llegan al 30%.

Los especialistas sostienen que justamente allí aparece la principal oportunidad que abre la transición demográfica.
Más infraestructura y menos demanda
Entre 2016 y 2025, Entre Ríos amplió su capacidad instalada y sumó 95 nuevas secciones de jardín de infantes, pasando de 2.672 a 2.767.

El crecimiento estuvo impulsado principalmente por las salas de 3 años, que pasaron de 323 a 484 secciones. En cambio, las salas de 4 y 5 años disminuyeron, acompañando la caída en la cantidad de niños que ingresan al sistema.

La situación se enmarca en un fenómeno nacional mucho más amplio. Entre 2016 y 2025, la población argentina de niños de entre 3 y 5 años cayó un 31%, mientras que la matrícula escolar descendió un 12%.

Las proyecciones indican que la tendencia continuará: para 2030 habrá cerca de 250 mil niños menos en edad de asistir al nivel inicial.
Un cambio de paradigma educativo
El informe sostiene que la educación inicial atraviesa un cambio estructural.

Durante décadas, el principal desafío fue construir jardines, abrir nuevas salas y generar vacantes. Ahora, el problema empieza a desplazarse hacia otro terreno: lograr que los niños que todavía no asisten efectivamente ingresen al sistema y garantizar mejores condiciones de enseñanza.

Los especialistas advierten que una mayor disponibilidad de lugares no asegura por sí sola mejores resultados educativos. También será necesario fortalecer la calidad pedagógica, la formación docente y el acompañamiento a las familias.

En ese contexto, la caída de la natalidad deja de representar únicamente un fenómeno demográfico y se transforma en una oportunidad inédita para avanzar hacia la universalización del nivel inicial, especialmente en provincias como Entre Ríos, donde la infraestructura existente permitiría alcanzar una cobertura plena en los próximos años.
Fuente: El Entre Ríos / Argentinos por la Educación

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