En septiembre de 2019 se viralizó un audio atribuido al agente municipal Carlos Alberto Gómez presuntamente acordando un porcentaje de "reintegro" del sueldo de otro trabajador, que estaba bajo la figura de contratado. El escándalo generado por este hecho le costó el puesto a la entonces Secretaria de Desarrollo Social y esposa de Gómez, Julia Sáenz.
En una entrevista concedida al programa "Tarea Fina", por Radio Ciudadana, Saenz dijo desconocer si hubo avances en la causa judicial abierta tras la difusión de aquel archivo de audio. “Yo me presenté, luego se hicieron los allanamientos en mi casa por los celulares y luego, a partir de allí, no tuve ninguna información”, dijo, a la par que reconoció estar “más ansiosa que nadie, porque sé perfectamente cómo me he manejado, en el sentido de que estoy tranquila”.
Sáenz consideró que "cuando un concejal se retira, sus colaboradores deberían retirarse" de la función pública. Y agregó: "alguien que llega como militante, no puede quedar como trabajador municipal. Esa es la realidad con la que yo me encontré y a la que yo me negué" y "es algo de lo que me va a gustar hablar mucho, cuando esta investigación avance", disparó.
Sáenz dijo que no cree en las casualidades y deslizó que “posiblemente, detrás de la denuncia hubo gente que no le gustaba cómo uno se manejaba”.
Enseguida, trazó una comparación entre ella y “actuales funcionarios”, a quienes no identificó. “Dentro de los actuales funcionarios, que ya lo eran cuando yo estaba, hay varios que están imputados en otras causas. Yo no cometí ningún delito y sin embargo he quedado afuera”, resaltó.
Apuntó sus críticas a quienes compartieron con ella el anterior Concejo Deliberante. “Nunca, en ningún caso, condicioné la aprobación de una ordenanza a que me dieran algo. Ni siquiera que me aprueben una ordenanza, u otras cosas que he visto hacer en el Concejo Deliberante", denunció. Dijo haber sido testigo de "exigencias" que anteponían otros ediles como condición "para acompañar alguna que otra ordenanza o algún proyecto del Ejecutivo, en ese momento del intendente (Enrique) Cresto”.
Otra crítica hacia sus ex compañeros del Concejo Deliberante se centró en la manera de entender la acción social. "Nunca entendí al resto de los concejales que pensaban que para estar presentes en los barrios debían ir con algo, con una bolsita; entonces, como no se la daban, no podían ir. No fue mi estilo", afirmó.
Sáenz aseguró que en los cuatro años que estuvo nunca se tomó vacaciones. “Porque lo decidí de esa manera", dijo, y de nuevo apuntó hacia “otros” concejales sin dar nombres y apellidos: "Tampoco participé de los esos viajes que hacen los concejales, algunos con mayor contenido, otros casi sin nada". Nunca dejé de trabajar. Es lo que debía hacer, pero lo digo porque hay concejales que terminan en noviembre y aparecen en marzo. Eso es lo que yo viví", remató.