Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido

Educación Financiera: “conócete a ti mismo”. ¿Ya analizaste cuál es tu perfil de inversor?

Nota producida por Por María Fernanda Stivanello y Cristhian Leonardo Blanc. *

 

Aunque a priori parezca curioso, la máxima “conócete a ti mismo”, atribuida a Sócrates y ligada a la filosofía personal, tiene también su aplicación en el ámbito de la organización de nuestras finanzas personales incluyendo, por supuesto, nuestras decisiones de inversión.

 

Para comprender dicha asociación es clave un concepto, este es el de “perfil del inversor”, el cual considera nuestras características y situaciones concretas personales que son relevantes al momento de tomar decisiones financieras.

 

Quienes escribimos esta nota, por motivo de nuestras respectivas profesiones, solemos recibir consultas del tipo “¿en qué puedo invertir?”, “¿compro dólares o coloco plazo fijo”. En primer lugar, dejamos en claro que no nos dedicamos a dar recomendaciones de inversión. Nuestro compromiso y dedicación al respecto está ligado al ámbito de la educación financiera. Tema no menor al momento de tomar decisiones.

 

Si bien puedes pedir asesoramiento a un profesional, la habilidad y conocimientos que te brinda tal disciplina, te permitirá estar mejor preparado para establecer metas cortas y claras, y también las correspondientes a largo plazo. A su vez te ayudará a elaborar un presupuesto acorde a tus necesidades y objetivos para lo cual resulta clave comprender qué significa invertir y diversificar, términos muy importantes en finanzas. Máxime para economías con alto grado de incertidumbre.

 

Así, antes de tomar una decisión de inversión, resulta crucial efectuar un manejo responsable del dinero. De esa manera la parte de ingresos destinada a ahorro, que luego se vuelca a la inversión, puede ir creciendo de manera exponencial, acompañada de un comportamiento responsable que logre evitar endeudamientos excesivos. Todo lo cual te ayudará a lograr cada vez mayor control sobre tu destino económico y a enfrentar los desafíos financieros con confianza y adaptabilidad.

 

En cuanto al acto de inversión concreto refiere, cuando un inversor toma una decisión de colocación en algún instrumento financiero, no suele considerar solamente la situación presente del mercado y su proyección futura, sino también componentes meramente individuales o personales que hacen al mentado “perfil del inversor”.

 

Dicho perfil toma en consideración ciertos elementos como ingresos personales, porcentaje de renta que quieres o puedes invertir, objetivos concretos que pretendas con tus colocaciones, entre otros, para definir la relación riesgo-rentabilidad que estás dispuesto a aceptar en un determinado horizonte temporal de colocación que deberás determinar.

 

¿Cómo conozco mi perfil de inversor?

 

 

Al respecto, vas a encontrar en webs de bancos o plataformas de brókers ciertos test que te ayudarán a comprender qué tipo de inversor es el que mejor te define. En base a los mismos, los brókers podrían ofrecerte cierta guía en la elección de alternativas que se adapten a tus necesidades y objetivos.

 

Así, el análisis de los mercados en general, así como de instrumentos concretos de inversión en cuanto a su evolución y características, constituyen solo una parte del proceso decisorio. La otra tiene que ver con el “conocerse a uno mismo”, es decir, se relaciona con la pregunta ¿qué tipo de inversor soy yo? o como decíamos ¿cuál es mi perfil de inversor?

 

No hay recetas mágicas

 

 

Es común encontrar en las redes sociales ciertos tips o consejos cuales recetas mágicas para convertirte en un inversor experto o exitoso. Y si tiene una foto de algún gran inversionista como Warren Buffett o Donald Trump entonces se lo asume como receta infalible y aplicable para todo el mundo.

 

Consideremos por ejemplo la siguiente frase de Warren Buffet: “El mejor momento para comprar un negocio es cuando el resto de la gente lo está vendiendo, y no cuando lo están comprando”. Muy bonito, pero si no tienes definidos aspectos tales como tus objetivos de inversión o el horizonte temporal de tus colocaciones, guiarte por frases abstractas y simplistas en lugar de seguir cierta disciplina acorde a tu perfil podría llevarte a resultados no deseados. Veamos un ejemplo:

 

Supongamos que el 15 de junio de 2023 decidiste comprar Bitcoin, cuya cotización en ese momento era de unos USD 26.341.- (ver: Histórico del Bitcoin (BTC) - Investing.com) y te propusiste mantener tu inversión durante un año. Pero al observar que el 15 de noviembre del 2023, la mencionada moneda digital cotizaba a USD 36.161.- recordaste eso de que “el mejor momento para comprar un negocio es cuando el resto de la gente lo está vendiendo, y no cuando lo están comprando”. Entonces pensando que la mayor cotización estaba señalando un crecimiento de la demanda del activo en cuestión y por lo tanto no era momento de mantenerse como comprador, decidiste vender tu tenencia, sin respetar el horizonte temporal que te habías propuesto. Realizaste una ganancia cercana al 37% retirándote antes de lo previsto.

 

Sin embargo, de haber permanecido fiel a tu horizonte temporal podrías haber vendido a una cotización de USD 66.674 el 15 de junio de 2024.

Por supuesto, se entiende que la cotización a dicha fecha podría haber sido menos favorable y tu ganancia menor o incluso derivar en pérdida, pero en este ejemplo no fue así, por lo que tu decisión apresurada en base a una supuesta “receta” condensada en una frase abstracta y simplista, te habría generado un resultado subóptimo.

 

En definitiva, el inversor avezado no solo analiza los mercados financieros o pide el debido asesoramiento, sino que además considera elementos que hacen a su perfil, los cuales pueden modificarse con el paso del tiempo. Naturalmente, se debe contemplar que en el camino podrían realizarse ajustes en la cartera personal para adaptarla o mejorarla. Pero recuerda: el pretender aferrarse a supuestas recetas mágicas igualmente válidas para todo el mundo y bajo toda circunstancia puede llevar en ocasiones a resultados insatisfactorios.

 

Además del asesoramiento profesional y/o el estar debidamente informado, y del correspondiente análisis de los mercados y de las alternativas que estos nos ofrecen; aspectos tales como la disciplina, la sistematización, y el conocer el propio perfil inversor ayuda a una toma de decisiones planificada, ordenada y responsable.

 

¿Ya averiguaste cuál es tu perfil de inversor? Si no lo has hecho, te invitamos a que lo hagas.

 

* Fernanda Stivanello es Contadora, Docente y Emprendedora. Cristhian Leonardo Blanc es Licenciado en Economía y Profesor de Enseñanza Superior.

Teclas de acceso