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Vaca Muerta produce a niveles récord
Vaca Muerta produce a niveles récord
Vaca Muerta produce a niveles récord
Es una sentencia popular esa de que, si hace visitas asiduas a la Argentina, siempre la encontrará diferente, pero que si la visita cada diez años, pensará que nada ha cambiado. Algo así vivimos en el año que pasó.

El año 2025 termina con indicadores macroeconómicos que hacen suponer una relativa calma. El Índice de Precios al Consumidor habrá subido alrededor de 30%, en comparación con el 118% del año anterior. El PBI habrá crecido alrededor de 4%, en comparación con la recesión de 2024. El dólar le habrá ganado por algo a la inflación, pero cuesta decir que su nivel actual denote que el mercado de cambios está nervioso. Las acciones terminarán el año más o menos donde lo iniciaron, en términos de dólares, y los bonos de la deuda externa habrán mostrado una suba que, como corolario de todo lo anterior, podría ser interpretada como una señal de la aprobación que el mundo ha otorgado al programa económico de la administración Milei.

Sin embargo, tanto para quienes vivimos en Argentina como para los extranjeros que nos prestan atención, el año 2025 tuvo todos los vaivenes que nuestra historia pendular nos ha brindado. Corridas contra el dólar, crisis políticas agudas, derrotas electorales que generaron una estampida de salida en el mercado de capitales y luego victorias electorales que convirtieron la huida en un pánico a perderse la oportunidad. El mercado de acciones llegó a perder más de 50% de su valor luego de la elección en la provincia de Buenos Aires, y recuperó todo luego de la victoria de La Libertad Avanza en la elección general.

La política es siempre un factor determinante en la suerte de variables sensibles como el precio del dólar y el riesgo-país, temas favoritos de los supuestos expertos de los medios de comunicación tradicionales cuando quieren levantar polvareda. Lo demostraron las elecciones de 2025, que nos hicieron vivir unos meses en peligro.

En 2026 no hay elecciones. Todo indica que tendremos una Ley de Presupuesto que evite disputas inconducentes sobre gastos que a las creativas mentes legislativas se les suelen ocurrir. Al Presidente se lo ve con un inusual modo zen. No se espera que suframos ni a La Niña ni a El Niño que puedan alterar los pronósticos optimistas que hay para la cosecha de maíz y soja. Vaca Muerta está produciendo a niveles récord y seguirá en expansión. El Relevamiento de Expectativas de Mercado pronostica una nueva caída de la inflación y un nuevo aumento del nivel de actividad, a la vez que sugiere un tipo de cambio calmo durante el año.

Un pronóstico dice más de quien lo formula que del futuro, decía el famoso inversor Warren Buffett, pero vamos a arrancar el año con expectativas de que el avance hacia algo más normal no se va a detener. Mirado desde la perspectiva de inicio de año, los riesgos que podrían descarrilarnos en 2026 parecerían estar fuera de Argentina: un aumento de las tasas de interés en el mundo, una caída fuerte del precio del petróleo, o del precio de la soja, por la razón que fuere. Poco más.

¿Es un sueño posible para los argentinos, o nos ocuparemos, como siempre hemos sabido hacer, de ponerle picante a algo que no lo necesita?
Fuente: El Entre Ríos

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