Luego de la carta pública difundida días atrás por la Asociación de Pastores Unidos de Concordia (APUC), en la que manifestaron su profunda preocupación por el crecimiento de la pobreza y la indigencia en la localidad, representantes de la entidad mantuvieron una reunión con integrantes del Departamento Ejecutivo municipal. El encuentro, del que participó el intendente Francisco Azcué, marcó el inicio de una agenda de coordinación conjunta para abordar la crisis social que afecta a diversos sectores de la ciudad. Pastores piden a Azcué que declare emergencia alimentaria y haga un relevamiento nutricional   En declaraciones periodísticas, el pastor Daniel Ozuna se refirió al sentido del documento emitido por la organización y aclaró que la iniciativa surgió “de una acción genuina, sincera y de empatía con la realidad que estamos viviendo”. Frente a las repercusiones del texto, el referente religioso buscó desmarcar a la entidad de cualquier intencionalidad partidaria.   “Nunca dijimos que los únicos culpables de esta situación sean los actuales funcionarios”, remarcó Ozuna, al tiempo que precisó que el objetivo principal del documento era “buscar una respuesta concreta que termine beneficiando a la gente que la está pasando mal”.   El encuentro formal se concretó durante esta semana. En una primera instancia, los representantes de APUC dialogaron con funcionarios del gabinete y, posteriormente, se sumó el presidente municipal, Francisco Azcué. Durante la audiencia, las autoridades locales ofrecieron una descripción detallada de los programas y líneas de asistencia que se ejecutan desde la administración local. “Escuchamos un poco el pantallazo general de cómo están viendo ellos la situación”, relató el pastor.   Como resultado de este primer acercamiento, se pautó la continuidad de las mesas de trabajo para los próximos días con el propósito de instrumentar la colaboración de las iglesias en el territorio. “La semana que viene vamos a volver a juntarnos con Carlos Gatto y otras personas del Ejecutivo para ver cómo podemos colaborar y ser parte de esta respuesta”, anticipó.   Desde la Asociación de Pastores Unidos de Concordia aclararon que el pedido de acción conjunta no fue dirigido de manera exclusiva al Ejecutivo municipal, sino que involucra formalmente al Concejo Deliberante y al entramado institucional de la región.   Ozuna fue categórico respecto a las limitaciones que afrontan los sectores civiles de forma aislada: “Siempre estuvimos dispuestos a colaborar, pero la Iglesia Evangélica sola no puede solucionar esta realidad”. En esa misma línea, el referente social enfatizó la necesidad de “entrelazar esfuerzos” entre los diferentes actores de la comunidad, señalando que “seguramente hay otras instituciones que también se van a querer sumar” y que una labor coordinada posibilitará que “la ayuda llegue de manera más directa” a las familias vulnerables.   En otro tramo de sus declaraciones, Ozuna lamentó ciertos cuestionamientos públicos dirigidos hacia APUC tras la difusión del comunicado, e indicó que integrantes de la asociación sufrieron episodios de maltrato y acusaciones vinculadas a presuntos intereses políticos.   “No salimos de forma violenta ni a echar culpas”, aseveró el pastor, coincidiendo en que el escenario social actual “viene desde hace años” y excede a la responsabilidad de la gestión local de turno.   Finalmente, el representante de las iglesias evangélicas instó a no desviar el foco de las necesidades urgentes que padece la ciudadanía en los barrios de Concordia. “La gente hoy tiene problemas de fondo, como poder comer todos los días, conseguir trabajo o afrontar situaciones de angustia y depresión”, advirtió. En ese contexto, concluyó manifestando que desde la entidad aguardan una respuesta institucional por parte de los bloques del Concejo Deliberante, esperando que el debate legislativo avance al tratarse de “una problemática troncal” para toda la comunidad.