El abogado José Velázquez, codefensor junto a Ignacio Díaz del exministro de Cultura y Comunicación Pedro Báez y representante legal del empresario Germán Buffa, también alegó este jueves. Comenzó su exposición -cerca de las 13- con fuertes críticas a la política criminal del Ministerio Público Fiscal (MPF), institución a la cual acusó de “erosionar la conciencia democrática”: “Vengo a exponer cuestiones administrativas y políticas, esto por decisión del MPF”.   Hizo su alegato uno de los defensores de Pedro Báez: “La ley no fue incumplida”, afirmó     Más allá de todos los cuestionamientos, encasilló a los fiscales Patricia Yedro, Gonzalo Badano y Juan Francisco Ramírez Montrull “dentro de los fiscales probos, porque hay muchos que hacen lo que pueden”, aseguró, al tiempo que señaló a la cúpula del MPF y específicamente nombró a la procuradora adjunta, Cecilia Goyeneche, apartada de sus funciones. “Hablaremos del mismo modus operandi: la denuncia pública, la apertura de causa, los allanamientos y las filtraciones. En esta causa nos enteramos de imputaciones a través de un sitio digital. Pónganse en nuestro lugar cuando nuestros representados nos preguntan por qué no les avisamos que fueron procesados, y les tenemos que decir que no estábamos notificados. Cuando preguntamos por eso a funcionarios del MPF, solo hubo vergüenza”, aseveró.   Velázquez aplicó un tono rimbombante a su alegato, tal como lo hizo cuando inició el debate. “Se vieron obligados a señalar que fueron objetivos en el desempeño de sus funciones. Esto no se extiende a Cecilia Goyeneche, porque si alguien politizó fue ella. Nada de lo que dijo es verdad. Esa política del Ministerio Fiscal, lo único que hizo fue trabajar sobre el chisme, la fábula, el prejuicio. Todas cuestiones innatas en el lenguaje social: si es político es corrupto, más corrupto si es peronista, y mucho más si es peronista K”, ironizó. Después pidió “volver a la ley, porque destruyeron la credibilidad en las instituciones y quien lo encarnó fue una funcionaria de alto rango, porque le faltó el respeto al tribunal y a la Justicia, porque ella sabe cómo se resuelven los conflictos”.   “Mito” y “fábula”, así catalogó el defensor de Caruso y Marsó a las acusaciones en el megajuicio     “Cuando se muestren pruebas sobre de qué deberes incumplidos hablamos, de qué infracciones, o las exigencias son las que imagina el Ministerio Fiscal. Si me acusan de algo, quiero que sea por incumplir un deber, no por capricho de política criminal o porque no les gusta mi gestión. Es importante marcar un límite porque mañana, de la misma manera que hoy explicamos cuestiones administrativas, esa política criminal parada en el pedestal moral dirá que es la ley y medida de las cosas. No me olvido que de la cúpula del MPF hicieron un control preventivo, y quien asuma ad hoc en el Jurado de Enjuiciamiento, causa penal. Denunciaron a los vocales del STJ, ¿qué deber incumplieron? Ninguno. Son los deberes imaginados por la cúpula del MPF”, pronunció y mezcló el alegato de los cinco legajos acumulados, con opinión sobre el proceso de jury a Goyeneche.   “Si no les gusta la gestión o el proyecto político, está bien, armen un partido, preséntense y ganen las elecciones. Pero no lo hagan desde este lugar”, repitió, tal como lo había dicho en su alegato de apertura. “El derecho por Dios es uno solo, hay distintas ramas y tiene que haber diálogo entre todas las ramas. Acá parece que el derecho penal está aislado y no es así, es necesario ir a distintas normativas para entenderlo. Si no vamos a las distintas normativas, permitimos que ingresen los criterios del MPF”, añadió.   Después afirmó que, cuando observa “la valoración probatoria, hay una base subjetiva”. “Los hechos son falsos, no están acreditados, son sobre presunciones de chismes. Gran parte de los hechos están fundados en conversaciones. Es interesante qué alcance o credibilidad le damos”, manifestó.