La Multisectorial Somos Ambiente también dijo lo suyo sobre el anuncio de relocalización de la planta de combustibles que se instalaría en Paysandú.   Ante el reclamo del gobierno entrerriano, Uruguay confirmó que relocalizará la planta de hidrógeno verde     “La confirmación del canciller uruguayo Mario Lubetkin sobre la relocalización de HIF Global nos dio la razón: aquella ubicación que cuestionamos desde el primer momento, prácticamente en soledad, no era adecuada para un emprendimiento industrial de semejante magnitud”, comienza el comunicado difundido este jueves.   Dicen que “una parte importante de nuestro objetivo se ha cumplido: logramos impedir que HIF se instale en el lugar originalmente proyectado”. Sin embargo, todavía no conocemos oficialmente dónde pretenden relocalizar el proyecto ni de qué manera esa nueva ubicación modificaría —o no— las afectaciones sobre Colón y la Tierra de Palmares. Celebramos haber impedido el emplazamiento original, pero todavía es demasiado temprano para festejar”.   A la par, manifiestan preocupación ante la posible localización en los predios de ANCAP. “Las distancias respecto de Colón y nuestra región continúan siendo perjudiciales. Mover una planta algunos kilómetros no significa alejar sus impactos. Lo visual nunca fue el problema central. Podemos encontrarnos frente al mismo problema con otras coordenadas”.   Finalmente, reclaman al Gobierno Nacional de Uruguay y al Gobierno Departamental de Paysandú “que informen antes de decidir y escuchen a las comunidades de ambas orillas”; y a las autoridades argentinas que “antes de considerar resuelto el problema, exijan conocer oficialmente la nueva localización y sus impactos sobre nuestro territorio”.   Walser celebró la relocalización y dice que el éxito de las negociaciones estuvo “en los canales institucionales y no en disputas”     Comunicado     Más de dos años de lucha nos dieron la razón. ¿Termina acá o se relocaliza el problema?   La confirmación del canciller uruguayo Mario Lubetkin sobre la relocalización de HIF Global nos dio la razón: aquella ubicación que cuestionamos desde el primer momento, prácticamente en soledad, no era adecuada para un emprendimiento industrial de semejante magnitud. Los posibles impactos sobre la salud, el ambiente, el Río Uruguay, el paisaje, el turismo y la identidad de nuestra región ponían a toda una comunidad en riesgo y vulnerabilidad.   Después de más de dos años de lucha y organización, una parte importante de nuestro objetivo se ha cumplido: logramos impedir que HIF se instale en el lugar originalmente proyectado.   Pero queremos ser claros: todavía no conocemos oficialmente dónde pretenden relocalizar el proyecto ni de qué manera esa nueva ubicación modificaría —o no— las afectaciones sobre Colón y la Tierra de Palmares. Celebramos haber impedido el emplazamiento original, pero todavía es demasiado temprano para festejar.   La decisión demuestra también que fue un error haber avanzado con aquella localización y que la Junta Departamental de Paysandú se equivocó al recategorizar esos padrones sin considerar adecuadamente las afectaciones sobre ambas márgenes del río. No podemos permitir que el mismo error vuelva a cometerse unos kilómetros más allá.   Los trascendidos que señalan como posible nueva localización los predios de ANCAP nos preocupan especialmente. De confirmarse esa alternativa, las distancias respecto de Colón y nuestra región continúan siendo perjudiciales. Mover una planta algunos kilómetros no significa alejar sus impactos. Lo visual nunca fue el problema central. Podemos encontrarnos frente al mismo problema con otras coordenadas.   Una vez más, además, las decisiones parecen avanzar a espaldas de las comunidades involucradas. Nos enteramos por declaraciones y trascendidos, sin que se haya puesto a disposición de la población información oficial, completa y técnicamente suficiente.   Por eso preguntamos: ¿la relocalización resuelve realmente el conflicto o simplemente traslada el proyecto y nos coloca otra vez frente a las mismas afectaciones?   Solicitamos al Gobierno Nacional de Uruguay y al Gobierno Departamental de Paysandú prudencia y capacidad de escucha. Que informen antes de decidir, escuchen a las comunidades de ambas orillas y garanticen una evaluación que contemple integralmente a Colón y a toda la Tierra de Palmares.   Y reclamamos a nuestras autoridades argentinas que, antes de considerar resuelto el problema, exijan conocer oficialmente la nueva localización y sus impactos sobre nuestro territorio.   Recordamos también que, pese a informaciones erróneas que han circulado, el conflicto continúa abierto en el ámbito judicial: en Argentina se tramitan dos causas vinculadas al proyecto, una civil y otra penal, y en Paysandú continúa el litigio por el reconocimiento de las más de 17.000 firmas de sanduceros que solicitaron que la planta no se instale en el Departamento, cuya validez no ha sido reconocida por la Justicia Electoral.   Después de más de dos años logramos evitar el emplazamiento contra el que nos movilizamos. Es una conquista de una comunidad que se informó, se organizó y sostuvo su reclamo. Pero nuestra lucha no termina acá.   Mientras no sepamos dónde pretenden instalar HIF y qué consecuencias tendrá esa nueva ubicación, todavía no hay motivos para dar por terminado el conflicto.   “Formalmente no hay presentado un solo papel”, dijo Michel sobre el anuncio de la relocalización. Cuestionó el “optimismo” del intendente de Colón