La concejal de Concordia Silvina Verónica Ovelar (Juntos por Entre Ríos–PRO) inició su trámite jubilatorio ante la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos mientras el gobierno provincial que integra políticamente ya había anunciado su decisión de modificar el régimen previsional.   El expediente de la edil oficialista comenzó a tramitarse bajo las condiciones del sistema vigente, mientras el oficialismo provincial impulsaba una reforma que modificaría las reglas para quienes accedan al beneficio jubilatorio una vez que la nueva normativa entre en vigencia.   Ovelar, además de ocupar una banca en el Concejo Deliberante de Concordia, ejerce como vicepresidenta del PRO local.   El Sistema de Administración de la Gestión Educativa (SAGE) indica que Ovelar tiene 54 años y cuenta con una antigüedad docente de 25 años y 2 meses. Conserva horas en la Escuela Secundaria N° 24 “Cabildo Abierto”, donde figura como profesora, además de un cargo de vicerrectora de segunda categoría y horas en el Profesorado Superior de Ciencias Sociales.   El inicio del trámite jubilatorio ocurrió el 22 de mayo, en medio de un período de licencia docente y mientras el oficialismo provincial y local impulsaban la modificación del régimen previsional.   El 1° de abril de 2026, el gobernador había avanzado públicamente con la discusión de cambios en el sistema previsional junto a legisladores provinciales, planteando la necesidad de modificar un régimen que, según la argumentación oficial, requería una actualización para garantizar su sustentabilidad.   La iniciativa luego llegó a la Legislatura entrerriana. El Senado provincial aprobó el proyecto de reforma el 15 de julio y, la semana pasada, el 29 de julio, la Cámara de Diputados sancionó la norma enviada por el Poder Ejecutivo. La ley quedó pendiente de promulgación por parte del gobernador para comenzar a regir.   Mientras ese proceso avanzaba, el expediente de Ovelar registró su ingreso formal en la Caja de Jubilaciones el 24 de julio, todavía bajo las condiciones del régimen anterior.       Entre la presentación de un expediente jubilatorio y su ingreso formal a la Caja deberían transcurrir no más de tres meses, aunque quienes conocen el funcionamiento del organismo saben que esos plazos no siempre responden a una lógica uniforme.   En este caso, el trámite de Ovelar tardó en ingresar casi exactos tres meses.   Pero hay algo más: su jubilación no se calcula solo sobre el sueldo docente. La ley dice que si una persona ejerce dos cargos públicos al mismo tiempo —como el aula y la banca de concejal—, los dos sueldos se suman a la hora de calcular el haber. Es decir que Ovelar se jubila con un promedio que incluye también lo que cobra como concejal.   El sueldo bruto de Ovelar como concejal es de $ 4.119.353,14.   La ley vieja calcula la jubilación con el promedio de los últimos 10 años de ingresos. La ley nueva —la misma que su espacio político votó y defendió como necesaria— estira ese promedio a 15 años. Cuantos más años entran en la cuenta, más se diluye el peso de los últimos años, que son los que traen el ingreso extra de la banca de concejal, algo relativamente reciente en su carrera. Con la ventana corta, esos años pesan más en el promedio; con la ventana larga, pesan menos. Ovelar se jubila con la ventana corta, la de la ley vieja, porque el trámite le entró a la Caja cinco días antes de que la ventana se estirara. Es decir que la cuenta que le va a tocar a partir de ahora a cualquier docente que sume un cargo político tarde en su carrera es más dura. A ella no le tocó.   El propio gobernador Frigerio sostuvo, al defender la reforma, que “la reforma previsional no va a cambiar en nada la situación de los jubilados actuales” y que eso se comprobaría en el próximo recibo. Esa garantía, sin embargo, alcanza solo a quienes ya cobran una jubilación, no a los activos que todavía deben iniciar el trámite: para éstos, el propio discurso oficial reconoce que la reforma sí endurece las condiciones, llevando la base de cálculo del haber de 10 a 15 años.   El intendente Azcué, a mediados de julio, expresó públicamente su respaldo a la reforma previsional sosteniendo que se trata de “una decisión responsable e histórica frente a un problema estructural que durante años fue reconocido, pero postergado”. Y señaló también que la sustentabilidad de la Caja no era una discusión exclusivamente provincial, sino un desafío que involucra a todos los niveles del Estado.   De esta manera, cabe preguntarse por qué una dirigente perteneciente al mismo espacio político – vicepresidenta del PRO local- se aseguró de cerrar su expediente cinco días antes de que la nueva ley empezara a regir y logró quedar comprendida por las condiciones del régimen anterior, mientras los futuros jubilados deberán acceder al beneficio bajo las nuevas reglas aprobadas por la Legislatura.