La confirmación llegó oficialmente este viernes, tras nuevas inclemencias climáticas que afectaron a la región de Salto Grande. La peregrinación estaba prevista para este 29 de agosto.   “Hemos estado en el lugar y el estado del terreno no está en condiciones”, afirmaron desde el Equipo Diocesano de Peregrinos a Pie. “En las próximas horas no hay posibilidad que seque el terreno donde debemos poner los puestos de apoyo y baños (en San Luis es imposible hacer los pozos de los baños y tener lugar para descansar los peregrinos)”, afirmaron.   En cuento al camino, según lo comunicado a El Entre Ríos, “hay lagunas que no se secaran y cunetas con mucho barro que no permiten un tránsito seguro (hay zonas en las que no podemos correr la columna a la derecha y que una ambulancia pase con seguridad por la izquierda y en algunas que directamente es imposible cualquier tipo de sobrepaso)”.   La mitad del tiempo de la peregrinación es de noche y eso genera “muchos más riesgos en lo antes expresado”, aseguraron y pusieron en el Corazón de María las intenciones que cada peregrino quería llevar este año.