Una remisería de Colón debió dar marcha atrás en la decisión de cobrar un precio “diferenciado” a quienes no son residentes en la ciudad, aprovechando la temporada de verano.   El tema trascendió en principio a través de los propios vecinos, quienes reclamaban por el cobro de un monto significativamente superior al habitual al ser confundidos con turistas, cuando solicitaban un remís a la base.   A partir de la recepción de una denuncia, personal municipal tomó intervención en el caso, a través de la oficina local de Defensa del Consumidor.   Luego de comprobarse el hecho, procedieron a labrar el acta correspondiente bajo advertencia de posibles sanciones, que podrían llegar a la clausura del comercio.