La jornada, desarrollada este fin de semana en el Centro de Entrenamiento y Capacitación que tiene en Villa Elisa, estuvo destinada a integrantes de los cuerpos activos y miembros de las comisiones directivas de las instituciones asociadas, con el objetivo de profundizar conocimientos sobre el comportamiento de este fenómeno meteorológico y, fundamentalmente, comenzar a delinear estrategias de prevención y respuesta ante los escenarios que podrían presentarse en los próximos meses.
La instancia estuvo a cargo del especialista Daniel Hernández, quien expuso sobre las características de El Niño, sus efectos y el impacto que históricamente tiene sobre la región, además de brindar herramientas vinculadas a la prevención, la planificación y la gestión de situaciones de emergencia.
El encuentro también sirvió para avanzar en un esquema de trabajo coordinado entre los cuerpos de bomberos, los municipios y los organismos de Defensa Civil, con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles contingencias.
Según se informó durante la jornada, las proyecciones elaboradas por la Organización Meteorológica Mundial y el Servicio Meteorológico Nacional indican una probabilidad superior al 90 por ciento de que El Niño se desarrolle con intensidad moderada a fuerte durante el segundo semestre del año.
De concretarse este escenario, se esperan precipitaciones superiores a los valores normales, especialmente a partir de la primavera, entre septiembre y noviembre, período en el que se prevé el pico de intensidad del fenómeno. Posteriormente, su influencia comenzaría a disminuir entre diciembre de 2026 y febrero de 2027.
Entre las consecuencias potenciales para Entre Ríos, los especialistas advirtieron sobre la posibilidad de crecidas en los ríos Paraná y Uruguay, anegamientos en sectores bajos, saturación de los suelos y un incremento de los escurrimientos hacia arroyos y cursos de agua. Asimismo, se anticipa una mayor frecuencia e intensidad de tormentas, junto con temperaturas más elevadas de lo habitual durante el invierno y la primavera.
Frente a este panorama, desde la FEABV remarcaron la importancia de actuar con anticipación. Entre las medidas preventivas analizadas se destacaron la limpieza y mantenimiento de desagües, el monitoreo permanente de las napas freáticas y la preparación de las infraestructuras de defensa existentes.
También se subrayó la necesidad de fortalecer la articulación con los gobiernos locales y las áreas de Defensa Civil, entendiendo que una respuesta rápida y eficiente depende, en gran medida, de la coordinación previa entre todos los actores involucrados.
Desde la Federación valoraron la participación y el intercambio de experiencias que se generó durante la jornada, considerada altamente positiva por los asistentes, quienes destacaron la importancia de continuar incorporando herramientas de formación vinculadas a los fenómenos climáticos extremos.
Participaron representantes de los cuarteles de Urdinarrain, Larroque, Ibicuy, Viale, Seguí, Hasenkamp, Alcaraz, Villa Elisa, Santa Anita, Villa Domínguez, San Justo, Villaguay, Colón, Pronunciamiento, Concepción del Uruguay, General Campos, Chajarí, Las Moscas y Federal.
Las conclusiones y estrategias surgidas de este encuentro pasarán a formar parte de los planes de contingencia locales y servirán como base para reforzar la preparación del sistema provincial de bomberos voluntarios ante un escenario climático que, según los especialistas, exige anticipación, coordinación y trabajo conjunto.