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Melania Zorzi, de FECIER
Melania Zorzi, de FECIER
Melania Zorzi, de FECIER
La producción de cítricos dulces en Entre Ríos atraviesa uno de sus momentos más críticos debido a un freno histórico en las ventas y precios que no cubren los costos mínimos. Desde la Federación del Citrus de Entre Ríos alertaron sobre el riesgo inminente de perder la cosecha para garantizar la producción del próximo año.

La situación para los productores entrerrianos, particularmente en la región del noreste provincial, se ha vuelto muy compleja en las últimas semanas ante la falta de compradores en el mercado interno. La presidente de la Federación del Citrus de Entre Ríos, Melania Zorzi, trazó un panorama preocupante sobre la realidad que enfrentan las quintas de la zona.

En declaraciones periodísticas, la dirigente gremial empresaria afirmó: “Aquí en Entre Ríos somos productores de mandarinas y naranjas. Un 60% de naranjas y un 40% de mandarinas más o menos. En este momento estamos con todas las variedades de mandarina en planta. Hay variedades que se les pasó el momento de cosecha y lo más triste es que a esa fruta hay que tirarla abajo lamentablemente. Porque si sigue estando cargada la planta no se recupera para la próxima primavera. La planta tiene que brotar y volver a producir la flor y el fruto para el año siguiente”.

A pesar de que el sector venía registrando una merma paulatina tras el repunte de demanda ocurrido durante los años 2020 y 2021, la velocidad de la caída actual tomó por sorpresa a la cadena productiva.

“La crisis de la citricultura no es de este año. Tuvimos años buenos en la pandemia durante 2020 y 2021. Ahí vimos un aumento en el consumo de todas las frutas y verduras. Pero luego el consumo fue cayendo y se ha profundizado la crisis. La verdad nadie esperaba que llegáramos a estos límites que estamos transcurriendo hoy. Es más, lo que se está viendo es un freno total del consumo. Hasta el punto que asusta porque va a quedar mucha fruta en la planta”, describió Zorzi.

Esta parálisis comercial repercute de manera directa en los valores que se ofrecen en el mercado, los cuales se ubican drásticamente por debajo de las necesidades operativas de las fincas. Al respecto, la titular de la federación puntualizó: “Lo que ofrecen hoy está en el 50% del valor de producción. Pero tal vez peor, hoy diría que estamos sin precio. Estamos en el pico de la recesión”.

La imposibilidad de comercializar la fruta en tiempo y forma no solo descapitaliza a los productores, sino que ya comenzó a derramar sus consecuencias negativas sobre el empleo rural y el mantenimiento de las plantaciones de la región.

Zorzi manifestó su preocupación por el destino de los cosecheros y trabajadores fijos: “La gente está a la búsqueda de otros trabajos, hablando de los operarios no. Y creemos que va a ser un año donde realmente el manejo cultural del cultivo se va a ver afectado. Llámese fertilizar, podar, curar, se van a desatender las labores culturales que debemos hacer. Vamos a estar en una situación muy complicada”.

Ante un mercado doméstico deprimido, la alternativa de desviar la producción hacia el comercio exterior se encuentra limitada para el grueso de los citricultores locales, condicionados por exigencias que resultan de difícil cumplimiento para las estructuras más pequeñas.

“En nuestra zona, todo lo que es el NEA, nuestra posibilidad de exportación siempre ha sido baja. Lamentablemente fue cayendo el porcentaje de fruta que se podría exportar, por cuestiones de mercado, barreras arancelarias u otras cuestiones. Había grandes expectativas de enviar algo a Estados Unidos pero hasta ahora eso no ha ocurrido para el cítrico dulce. Todo esto hace que quede una producción muy alta para el mercado interno, con una retracción muy importante además de la industria juguera que hace dos años fue una salvación para los cítricos entrerrianos y correntinos. Pero ya el año pasado el precio internacional del jugo cayó y eso hace que hoy la cadena esté complicada en todos sus eslabones”, analizó detalladamente.

Si bien el parate de la actividad es generalizado, la fisonomía productiva de cada departamento muestra diferentes niveles de impacto inmediato, registrándose las mayores complicaciones en las colonias del departamento Federación.

Al evaluar las distintas realidades de la provincia, Zorzi diferenció: “En el departamento Concordia no lo estamos viendo, pero probablemente en la zona del norte, en el departamento Federación sí esté ocurriendo. Esto es porque allí es donde está la mayor concentración de productores. Y además hay productores que ya venían muy complicados el año pasado con eventos climáticos como granizo, heladas y bueno, esta situación actual es como la gota que derrama el vaso”.

Finalmente, la representante del sector citrícola trazó un paralelismo con las economías regionales del noreste del país, mostrando su acompañamiento a otros esquemas productivos en crisis: “Con los yerbateros también tenemos contacto y sabemos que la situación es muy complicada. A veces nos hemos encontrado cuando nos reunimos en Buenos Aires por alguna gestión y vemos que tienen una problemática muy parecida a la nuestra”.
Fuente: Diario El Territorio de Misiones

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