Desde la Agrupación “Don Osvaldo Sarli” se comunicaron con El Entre Ríos para expresar que se vieron en “la imperiosa necesidad de salir en defensa de nuestro candidato, el radical doctor Francisco Azcué”, dijeron y precisaron que es ante “los hechos de público conocimiento en cuanto a Nélida Vedoya, licenciada en enfermería, como otras trabajadoras municipales está siendo perseguida por no acompañar al candidato por el oficialismo”.
Cabe recordar que este miércoles, el candidato de “Juntos por Entre Ríos” había compartido, por las redes sociales, un pedido al intendente Enrique Cresto para que “cesen estas acciones que atentan contra la democracia”. Horas después, el doctor Mauro García, se reunió con la trabajadora.
“Convoqué a Nélida para hablar de lo ocurrido, analizar las circunstancias que contextualizan la situación y encontrar la mejor forma de resolver el conflicto planteado”, afirmó el funcionario de acuerdo a lo que precisó el equipo de Comunicación de la Municipalidad de Concordia.
¿Qué pasó entremedio?
Algo más sucedió en las últimas horas, según la agrupación antes mencionada. “Una concejal del oficialismo Claudia Villalba, y candidata a repetir en la lista de concejales de Octubre, profundizó vía redes sociales el enfrentamiento; optó por exacerbar los ánimos”, aseguraron.
A continuación, el resto del comunicado de la agrupación “Don Osvaldo Sarli”:
“A la luz del día y delante de todos por tal motivo el candidato Francisco Azcué pidió con respeto por el cese de hostilidades de ese tipo. En lugar de intervenir para negar los hechos o para tender un puente de racionalidad para terminar con esas prácticas impropias reñidas con el derecho con la democracia , una concejal del oficialismo Claudia Villalba, y candidata a repetir en la lista de concejales de Octubre, profundizó vía redes sociales el enfrentamiento; optó por exacerbar los ánimos.
Aquí no hubo ni sororidad ni género, ni defensa de los derechos de las mujeres. Confundió esa acción en defensa de la trabajadora con bastardear el sistema y un equipo.
Ese yerro garrafal es inadmisible. Habla tanto del nerviosismo del oficialismo municipal por una elección que va a perder, como de la incapacidad del diálogo y confirma que la persecución es de segundas o terceras líneas genuflexas al Intendente, que ya se supo se puso a disposición de la trabajadora, quedando el manejo de la cuestión en las más altas esferas del gobierno municipal, que por el contrario de la Concejal, trata de calmar los ánimos”.