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Chocó y tuvo que esperar más de dos horas al personal de tránsito: “Es vergonzoso”, se quejó

Cuando un joven profesor de historia de Concordia sintió el impacto en la parte posterior de su auto, como cualquier ser humano, se agarró la cabeza y se descargó pronunciando alguna que otra palabrota. Eran las 12 y algunos minutos del mediodía de este sábado. ¿El lugar? La esquina de Lamadrid y Gerardo Yoya.

 

Enseguida sintió alivio al ver que era apenas un toque, que su novia y él, al igual que quienes se desplazaban en el otro vehículo, estaban en perfectas condiciones. Sólo había que esperar a que viniera el personal de la Dirección de Tránsito y efectuara el correspondiente croquis, y listo, a seguir cada cual su camino.

 

Las cosas se vieron aún más facilitadas por la oportuna colaboración de personal policial que se acercó al lugar y se tomó el trabajo de llamar por teléfono a la Dirección de Tránsito, cuando el reloj marcaba las 12:15. “Ya van a venir”, pensó el docente. ¡Cuán equivocado estaba!

 

Los minutos comenzaron a pasar y la paciencia a ser puesta en juego. Un cuarto de hora, media hora, hora completa, hora y media… ¡dos horas!.... y… ¡nada! Cuando el reloj marcó las 14:15, se sintió desbordado. Tanto como para tomar contacto con un periodista de la redacción de El Entre Ríos, a fin de que su bronca se volviera reclamo público.

 

En un audio de WhatsApp, contó: “Hace dos horas que estamos mi novia y yo, con el pibe que nos chocó, más dos policías, esperando a que venga Tránsito. Lo llaman por el Comando y no atienden. Es un desastre, vergonzoso. Son funcionarios públicos municipales, a quienes pagamos los sueldos con los impuestos, y no atienden”, remarcó.

 

Tal vez algo aliviado por “sacar afuera” su malestar e impotencia, optó por agregar un detalle anecdótico, casi jocoso, que documenta cuán prolongada fue la espera: “Llevábamos un postre hecho por mi novia, que ‘voló’ al diablo. La crema se desacomodó toda dentro de la caja. Ella se volvió a su casa, hizo de nuevo la crema, y luego sus padres llevaron la torta en perfectas condiciones a destino… Mientras tanto, yo seguía esperando a que aparezcan los de Tránsito”.

 

Según el relato del docente, recién a las 14:35 finalmente llegó el personal municipal. Para eso, habían transcurrido dos horas y cuarto. “Un desastre”, insistió.

 

¿Por qué semejante demora? ¿Escases de personal en la guardia del fin de semana? ¿Acumulación de varios accidentes a la misma hora y en el mismo día en diversos puntos de la ciudad? Alguna explicación habrá, pero ¡¿cómo conocerla y aceptarla si ni siquiera atendían el teléfono?!

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