El fiscal Martín Núñez salió a responder las declaraciones del doctor Germán Coronel, coordinador y titular de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Salud de Entre Ríos. Además, contó recientes pericias realizadas en el lugar donde murió Claudia Bertoldi.
Controversia
El representante del Ministerio Público Fiscal señaló que las declaraciones de Coronel lo “sorprenden porque es como si viera en el diario que se le dio muerte a una persona y no empezara a investigar porque nadie me avisó”.
Coronel, el sábado último y ante la consulta periodística, dijo: “nosotros tomamos conocimiento como todo el mundo, a través de la prensa”. Es más, el funcionario explicó que desconoce “los detalles de este hecho que se dio en el ámbito privado”.
“Le pedí a la Dirección de Prensa del Ministerio de Salud, datos de internet para tener algo más sustancioso para comenzar de oficio una investigación, no sobre la mala praxis porque eso está en el ámbito penal, pero sí si estaba habilitado o no este lugar donde estaban ejerciendo la profesión”, contó.
“El Estado tiene una obligación de servicio cuando hay un hecho que corresponde a su función y sin que nadie le avise”, argumentó al respecto el fiscal Núñez.
Destacó, de todas maneras, que el pasado lunes 28 de septiembre “le enviamos un oficio poniéndolos en conocimiento y les pedimos información respecto si el lugar estaba habilitado, si los profesionales estaban habilitados y si la práctica que desencadenó la muerte estaba habilitada para que la realice un kinesiólogo”.
El funcionario judicial dijo que quiere “creer que en esta época de coronavirus, que no se mandan papeles sino por vía electrónica los oficios, a lo mejor no le había llegado al momento de dar la nota periodística”.
“Esa entrevista la leí el pasado sábado y el lunes anterior ya habíamos enviado el pedido de información”, enfatizó a modo de refutar los dichos del profesional de la cartera de Salud provincial.
Pericia y matrícula
El fiscal contó, además, que el pasado fin de semana “vino un bioingeniero de Paraná para hacer la pericia sobre el aparato que se utilizó en la práctica, así como a las instalaciones del consultorio donde se realizó”.
“El Colegio de Kinesiólogos manifestó que los profesionales están matriculados, no tienen sanciones disciplinarias y que el consultorio está habilitado”, detalló y subrayó que, en este caso, “lo que sorprendió es la respuesta acerca de si un kinesiólogo está autorizado a usar la carboxiterapia”.
Amplió al respecto que “lo que me dijeron es que el título habilitante faculta a atender como kinesiólogo y lo que uno hace en su consultorio es responsabilidad de cada quién”. A su entender, “me resulta una respuesta sorpresiva porque era más fácil un “sí” o un “no”; esa afirmación que me dieron “me autoriza a pensar que no están controlando qué están haciendo los profesionales en sus consultorios”.