Hasta la fecha, todos los análisis realizados sobre muestras tomadas en el territorio provincial han arrojado resultados negativos a la presencia del picudo rojo de las palmeras, lo que ratifica la importancia de mantener una vigilancia activa para detectar rápidamente su eventual ingreso y evitar su establecimiento y dispersión en la región.
El Centro Regional Entre Ríos del Senasa articula estas acciones junto a los gobiernos locales, con referentes provinciales y con Parques Nacionales, entre otras instituciones, para verificar la situación fitosanitaria de cada departamento, gestionar denuncias ciudadanas ante sospechas de presencia del insecto y garantizar una respuesta rápida para contener eventuales focos.
Respecto a las características de la plaga, el picudo rojo se identifica por su cuerpo de color rojizo o anaranjado con manchas negras, de hasta 5 centímetros de largo, con cabeza con un pico. Su peligrosidad reside en que sus larvas causan daños severos al alimentarse del interior del estípite, cavando galerías y provocando decaimiento y la muerte de la palmera en poco tiempo.
Además de esta nueva función, el Laboratorio de Chajarí -ubicado en el Parque Industrial de la ciudad e integrante de la Red Nacional de Laboratorios del SENASA (RedLab)- continúa su labor técnica en el análisis de otras plagas de impacto económico, entre las que se destaca el de moscas de los frutos (Ceratitis capitata y Anastrepha fraterculus) en el marco del Programa Nacional de Control y Erradicación de esa plaga (Procem-NEA).
El Laboratorio genera semanalmente el índice de Mosca por Trampa y por Día (MTD), información vital que se difunde a cooperativas y asociaciones de citricultores para la toma de decisiones en el campo productivo.
Ante la sospecha de presencia de picudo rojo o síntomas extraños en palmeras, la población debe comunicarlo al Senasa, a través del sitio web del SINAVIMO o contactando a la oficina del organismo más cercana.