En ese marco, el padre del joven expresó con profundo dolor que su familia quedó “destrozada” y pidió que la muerte de su hijo no quede impune.
Luciano Emeri fue hallado sin vida, calcinado dentro de su auto incendiado en un camino rural de Cerrito. La investigación avanza bajo la órbita de la Justicia entrerriana, mientras la familia atraviesa un profundo dolor.
“Dejaron una familia destrozada”
El padre de la víctima, Fabián Emeri, aseguró que la familia está “destrozada” y pidió que la causa avance hasta las últimas consecuencias.“A estos muchachos, Sotelo y Molaro, no los entiendo porque para Luciano todos eran amigos. Yo siempre le decía que no todos son amigos y que no se confíe, pero él me decía que yo era así porque soy policía. Yo le explicaba que a mí la policía me ayudó a diferenciar lo bueno de lo malo”, expresó conmovido.
El hombre relató que siempre intentó advertirle a su hijo sobre los riesgos de confiar en determinadas personas. “Siempre trataba de enseñarle a tener cuidado con las personas. Me extraña que hayan tomado demasiado ensañamiento con mi hijo”, sostuvo.
El momento más duro
El padre también recordó el instante en que recibió la noticia de la muerte de Luciano. “Queremos seguir adelante con esto y que no quede impune, así no se puede estar. A mí me pasó: yo estaba tranquilo en mi casa y vino la policía a notificarme de la muerte de mi hijo”, relató.La crudeza del hecho y la forma en que fue cometido profundizaron el impacto en la comunidad. Según la investigación, los acusados habrían asesinado al joven y luego incendiado su vehículo con el cuerpo en su interior en un intento por eliminar pruebas.
“No podemos esconder la mugre debajo de la alfombra”
En su testimonio, el padre insistió en la necesidad de que la Justicia actúe con firmeza. “No podemos esconder la mugre debajo de la alfombra, necesitamos justicia. No podemos perdonar estas cosas”, afirmó.Además, hizo referencia a antecedentes que, según su mirada, no deberían haber sido minimizados. “Sotelo robó una camioneta a un vecino, salió a dar una vuelta con unos amigos. No hay que perdonar las travesuras porque después estas cosas escalan y terminan mal”, manifestó.