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Presentaron "Milagros Argentinos": Testimonios de quienes se salvaron para asombro de los médicos

3 milagrados con la autora del libro

Un momento singular se vivió este viernes por la noche en el Instituto de Profesorado "Concordia", cuando la periodista de La Nación, Silvina Premat, presentó su libro "Milagros Argentinos", junto a tres personas que estuvieron a punto de morir y se salvaron de un modo que la ciencia no es capaz de comprender.

 

La obra de Premat, publicada por Editorial Sudamericana, reúne las historias de Camila Brusotti, Valeria Herrera, Sara Pane y Carlos Bosio, cuyas sanaciones la Iglesia consideró verdaderos milagros, y en razón de ello declaró santo al Cura Brochero y beatos al salesiano Ceferino Namuncurá, la monja Crescencia Pérez y el enfermero Artémides Zatti, sus intercesores.

 

Ante numeroso público y la presencia en primera fila de Monseñor Luis Armando Collazuol, Obispo de Concordia, la escritora recordó que el primer contacto con una "milagrada" -como se denomina a quienes han sido beneficiados por un milagro- se produjo mientras cumplía tareas para el diario. El impacto que le provocó aquel primer encuentro la motivó a dar con el paradero de otras personas en igual situación, conocer sus historias, documentarse y, finalmente, volcar todo ello en un libro.

 

Carlos Bosio fue el primero en exponer. Con simpleza, recordó el colapso que vivió su organismo en el año 1980, cuando tras una apendicitis, se vio afectado por una gangrena abdominal, varias operaciones, drenajes y finalmente una septicemia que lo llevó a la agonía. Tuvieron que cambiarlo de sala en el Hospital Muñiz porque su cuerpo despedía olor. Cuando ya sus padres habían sido advertidos del desenlace inminente, despertó sin fiebre, otra vez lúcido, para asombro de médicos y enfermeras. En aquel entonces, Bosio era seminarista y los sacerdotes salesianos a cargo de su formación instaron a la comunidad a pedir por él al enfermero Artémides Zatti, hoy beatificado por la Iglesia Católica.

 

 

Luego habló Valeria Herrera, quien no pudo evitar quebrarse cuando revivió los momentos claves de su enfermedad, un cáncer que se había producido tras la pérdida de un embarazo y meses de hemorragias y anemia. A punto de comenzar la quimioterapia, pidió pasar un fin de semana con su marido. En el nosocomio no le querían dar permiso por lo delicado de su estado, al extremo que sólo la dejaron ir habiendo firmado un documento en el que se dejaba constancia que lo hacía bajo su responsabilidad. Cuando volvió al lunes siguiente, 6 médicos desfilaron ante ella, uno tras otro, sin conseguir entender qué había sucedido. Las protuberancias de 8 tumores y tejidos necróticos habían desaparecido. "¿Qué hiciste" le preguntaban los facultativos. Sólo atinó a explicarles que le había pedido un milagro a Ceferino Namuncurá.

 

A su turno, habló Sara Pane, hija de un aviador que participó de la guerra de Malvinas, y que, además de cargar con una enfermedad crónica como la diabetes, y cuando ya era madre de un hijo aún pequeño, su hígado se debilitó a tal extremo que llegó a estar en el primer lugar de la lista de prioridades para trasplante. Es en esa situación límite en que se aferra a una estampita de una religiosa que ni siquiera conocía, y a quien le pide "ver a su hijo grande". Se trataba de la monja Crescencia Pérez. Mientras estaban por intervenirla, Sara tiene algo así como una visión donde observa a su hijo ya crecido y enseguida la inundó una gran paz. Cuando despertó, sintió hambre y horas después los médicos no conseguían entender qué había pasado, de qué manera aquella paciente en "emergencia nacional" evidenciaba una increíble recuperación, que -como en los otros casos- resulta científicamente inexplicable.

 

Las historias clínicas y toda la documentación de los casos fueron estudiadas a fondo en Roma, donde 5 médicos de la especialidad en juego, sin contactos entre sí, llegaron a una misma conclusión: la medicina no puede explicar por qué se curaron.

 

El libro también incluye la historia de Camila Brusotti, la niña beneficiada con una cura milagrosa atribuida al Cura Brochero. El caso contribuyó a elevar al sacerdote de tras la sierra a los altares, al ser canonizado por el Papa Francisco.

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