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La Cuenca Salta en Colón y la canalización del río Bermejo

Se puede leer en esta plataforma, que se están dando los últimos pasos para que en la ciudad de Colón se “inicien” o “continúen” – en torno a esas dos palabrejas está la semilla de eventuales debates- las obras de entubamiento del entubamiento de la denominada Cuenca Salta, de manera de encausar las aguas pluviales que afectan directamente a 1000 vecinos de su área en forma directa, y a otros 2500 más en forma indirecta.

 

Se trata de una obra de envergadura para esta ciudad; la cual, según se anuncia, su realización insumirá 16 meses – o sea, mayor tiempo que la construcción del gasoducto que permite el transporte en forma eficiente del gas de los yacimientos de Vaca Muerta- y que representa una inversión de base de 386 millones de pesos. Dado el tiempo que en esa ciudad los vecinos han escuchado hablar del tema, a la vez que una obra en ejecución al respecto ha registrado avances parciales y esporádicos – a los que se agrega la ausencia de información acerca si lo hecho será dejado de lado y se procederá a una reformulación total de la obra-. no pudimos dejar de pensar en el tiempo que se viene hablando de “la canalización del Rio Bermejo” – estimamos con temor a equivocarnos que ya Juan Bautista Alberdi se ocupó tangencialmente de este último tema- y cuanto más habrá que esperar para que ésta se concrete, si es que ello llega algún día a ocurrir…

 

En tanto, y al respecto, no está demás aprovechar la oportunidad, para hacer referencia a que el proyecto de canalización del Bermejo consiste en la construcción de dos canales navegables de 728 km. y 1.000 km. de longitud. Con desembocadura los mismos en el Alto Paraná y Paraná Medio, y alimentados por seis diques de embalse, capacitados para almacenar 9.500 millones de m3 de agua. En las exclusas de los canales se construirían seis centrales hidroeléctricas con capacidad para suministrar 3089 millones de KW/h/año de energía lo cual contribuiría al crecimiento industrial de la región.

 

Por otra parte al anoticiarnos de la circunstancia el intendente de la misma ciudad había pedido disculpas a los vecinos, en el tiempo que se tardó en dar un empujón que esperamos sea el final a esa importante obra, no pudimos dejar de preguntarnos la extensión de las disculpas que tendrán que pedir las autoridades nacionales, de llevarse a cabo la canalización referida de ese río. Es que en la ocasión el intendente de Colon, textualmente habría textualmente expresado que “quiero pedir disculpas por todo este tiempo en que se les prometió a los vecinos y no se cumplió. Alguien tiene que pedir disculpas por todas las mentiras que se dicen y por todas las promesas que no se cumplen”.

 

Una manera poco afortunada e innecesaria de efectuar implícitamente un auto elogio, cuando ele lo hiciera hubiera tenido su razón de ser, y hasta cabria justificarlo, por su actuación como brillante gestor de negocios, si se tiene en cuenta que consiguió para financiar esa abultada millonada de pesos que costará la obra un auxilio financiero no reintegrable del gobierno nacional. No es poco decir en estos tiempos de vacas flacas y déficit fiscales gordísimos. Nos encontramos así ante una muestra de que “cuando se quiere, se puede”, aunque se ignore la manera como hace un gobierno nacional quebrado para efectuar esas liberalidades, sin que ello signifique acelerar la impresión de billetes, cuando para hacerlo ni siguiera alcanza con nuestra “maquinita” y tenemos que importar billetes de nuestro cada vez mas papel y moneda de España y de Brasil.

 

Pero, en definitiva, no se trata de “tirar pálidas”, sino de alegrarse porque, al menos en Colón, se da el caso de la existencia de un Intendente legítimamente orgulloso y un ponderable número de vecinos complacidos.

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