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Prepararse para el dictado de clases presenciales a nivel primario

Aunque son comprensibles las resistencias que explicablemente puede provocar una decisión de ese tipo, y las dificultades que entraña, el hacerlo sin dejar de lado las precauciones que exige la pandemia, debería tenerse por indudable que no existe otra alternativa viable en el momento actual.

 

Es que nuestros niños no pueden pasar otro año sin ir a la escuela, para asistir a clases presenciales y poder a la vez interactuar con personas de su edad.

 

Se comprende que es una decisión difícil de adoptar por parte de las autoridades, dado lo cual es necesario que se haga visible al respecto el reclamo de los padres, que de esa manera no hacen otra cosa que asumir sus responsabilidades como tales. Un comportamiento por parte de los mismos, que se encuentra avalado por las experiencias vividas en otros países, donde siempre las escuelas primarias funcionaron normalmente, aún en plena pandemia, con suspensiones de actividades en los casos puntuales -por lo demás escasos- en que en un curso se hubiera dado la situación de algún alumno contagiado. Con el añadido que ante una situación de este tipo, la suspensión temporaria y muy breve de actividades se acotaba al curso al que pertenecía el contagiado.

 

 

 

No desconocemos la situación distinta por la que, en el caso del dictado de clases presenciales, atravesarían los maestros. Pero no se debe pasar por alto que la suya es una de las actividades que cabe considerar como esencial, y como tal no puede dejar de prestarse, a lo que se suma la circunstancia que el uso de barbijo y el mantenimiento por su parte de la distancia social en aulas aireadas permanentemente, representan “casi una vacuna”.

 

Más complicada es la decisión a adoptarse a otros niveles. Pero una prueba que la “actividad” en ellos no tiene mengua, es la cantidad de reuniones ilegales que se vienen llevando a cabo este verano, sin mayor nivel de contagios entre sus asistentes. Máxime cuando no es posible equiparar la ingesta de alcohol en abundancia, a una vacuna.

 

Sigue presente la situación de los adultos mayores, pero para enfrentarla existen soluciones.

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