Una cronología de la inacción judicial
La causa, identificada bajo las siglas GLR, se convirtió en un emblema de la demora estatal. Gabas detalló los hitos de un proceso que parece diseñado para el desgaste:• 2010: Se radica la denuncia original.
• 2011: El expediente se paraliza abruptamente.
• 2015: El juez de la causa se excusa y luego revoca su propia decisión ese mismo año.
• 2015-2020: El expediente permanece inmóvil por casi cinco años.
• 2020: El juez admite haber "extraviado" el expediente tras escuchar a Gabas en una nota periodística.
• 2021: Se halla el documento y, pocos días después, se intenta resolver la causa.
El derrotero por los tribunales entrerrianos
Tras una serie de apelaciones, el caso llegó a la Cámara de Casación, que ordenó continuar con el trámite. Sin embargo, el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos (STJER) dictó la prescripción de la acción.Esta decisión obligó a Gabas a recurrir a la Corte Suprema de la Nación, donde finalmente se expusieron las falencias del sistema provincial.
"Este expediente estuvo atravesado por un cúmulo de negligencias inexcusables e irregularidades de jueces, funcionarios y operadores", sentenció la CSJN.
La "Inusitada Gravedad" y las sanciones
Si bien la Corte no reabrió la causa —entendiendo que la demora del Estado no puede perjudicar al imputado bajo las reglas del derecho penal—, el fallo fue contundente respecto al actuar judicial.1. Responsabilidad Institucional: La CSJN habló de una "inusitada gravedad" en el manejo del caso.
2. Sanciones: Se ordenó determinar responsabilidades y aplicar las sanciones correspondientes a quienes permitieron que el expediente "durmiera" durante años.
3. Mandato Constitucional: Citando el preámbulo, el fallo recordó que "afianzar la justicia" es un mandato institucional y no una frase decorativa.
"Estudié abogacía para exigir que no me ignoren"
En un tramo personal de su descargo, Gabas explicó que su decisión de convertirse en abogada estuvo ligada directamente a su lucha: "Mientras el expediente dormía, yo estudiaba; mientras se extraviaba, yo rendía finales".Finalmente, la profesional destacó que el fallo GLR es un precedente necesario para que la justicia deje de ser una "promesa lejana" y se convierta en una realidad presente. "La responsabilidad institucional no prescribió con la acción", concluyó.