Siempre según la versión publicada por el medio sanducero, la “nueva configuración disminuye en un 70% la intervención sobre el monte nativo y aumenta el área de reserva de biodiversidad a 260 hectáreas”.
“De acuerdo a fuentes consultadas por El Telégrafo –sigue diciendo el medio de Paysandú-, el nuevo diseño es posible gracias a un esfuerzo de reingeniería y a la incorporación de tecnologías que permiten una mayor eficiencia en el uso del espacio y los recursos”.
“Uno de los cambios técnicos establece el reemplazo del sistema de circuito cerrado por un sistema de torres de enfriamiento, que permite reducir la superficie construida manteniendo niveles sostenibles de consumo de agua”, agrega el reporte.
A su vez, el Ministerio de Ambiente aprobó la Evaluación Ambiental Estratégica del Programa de Actuación Integrada Complementario (PAIC-HIF).