Contra lo que comúnmente se los entiende, los tiempos de “vacas flacas”, si se toma verdadera conciencia de lo que significan, pueden tener sus ventajas. Es que imponernos de esa situación, y reaccionando en la forma correcta, nos lleva a plantearnos dos alternativas, que en realidad muchas veces -por no decir la mayoría de ellas- son una sola.   Por una parte la restricción en los gastos, lo que llega a priorizar estrictamente adonde se aplican los recursos escasos, por no decir virtualmente inexistentes; y por la otra seguir “tirando manteca al techo”, si es que encontramos alguien que a fuerza de otorgarnos préstamos, nos permita seguir a la vez gastando “a troche y moche”, hundiéndonos cada vez más.   Es por eso que debe destacarse el caso de la Municipalidad de Colón, que ha hecho de la escasez una virtud, volcando una gran parte de sus acotadas disponibilidades a tareas de mantenimiento de la infraestructura urbana, la que ha venido decayendo con el paso del tiempo, dada la falta de atención. Situación que no es una excepción, sino que debe considerarse una regla en el caso de la gestión pública, en lo que resulta un síntoma más de nuestra no siempre reconocida decadencia.   Una circunstancia que, mirada desde una perspectiva diferente, nos lleva a la misma conclusión; por lo general, cuando se puede, se avanza en la ejecución de nuevas obras -por lo general, acompañadas de inauguraciones pomposas, con “placa de bronce” y todo; placa en la que se inserta inexorablemente el nombre de los funcionarios protagonistas de la obra que se paga entre todos-, mientras se da la despreocupación por la conservación de la infraestructura existente, a la que por lo general no se le presta la debida atención.   Habrá quien entre nuestros lectores opinen que es exagerado tanto batifondo para destacar la información de la Municipalidad de Colón, que ha encarado la reparación de los cordones cunetas de una de las principales avenidas de la ciudad, pero en realidad no es así.   Dado lo cual, esperamos que nuestros “gestores de la cosa pública” lleguen a compartir nuestra postura, y en prueba de ello se los vea actuar en consecuencia.