Según fuentes confiables, el motivo de dicho encuentro era celebrar que uno de ellos, sobrino del gobernador de Entre Ríos, se había recibido de traumatólogo.
Esta situación generó bronca y preocupación por parte de la comunidad médica por la actitud de sus colegas; ya que tras conocerse estos resultados, una veintena de profesionales de la salud debieron quedar en aislamiento. Además, habría un tercer caso sospechoso a la espera de saber si tiene coronavirus.
Inevitablemente, esto provoca que se vea afectada, de momento, la prestación del servicio de salud, debido a la cantidad de profesionales que no pueden concurrir a trabajar.
Se da en el contexto de un hospital en el que se habían organizado turnos de 14 días por 14, con el fin de que no se cruzaron unos con otros y con la idea de que, en esos días que no trabajen, se mantuvieran lo más aislados posibles para evitar contagios.