Catriel “Cacique” Soto anunció el cierre de una etapa que marcó buena parte de su vida: después de tantos años sobre la bicicleta y de una trayectoria dedicada al máximo nivel de competencia, el ciclista entrerriano decidió despedirse de las competencias en el alto rendimiento deportivo.   Lo hizo a través de un extenso mensaje publicado en sus redes sociales, en el que eligió una frase que resume el espíritu de su despedida: “No creo en los finales. Sí en el cierre de etapas”.   “Después de tantos años, me despido de las competencias en el alto rendimiento deportivo”, escribió Soto, oriundo de Colón, quien explicó que desde hacía tiempo sabía que el momento estaba cada vez más cerca, aunque durante mucho tiempo se resistió a aceptarlo.   “Siempre encontraba una razón para seguir un poquito más, para intentarlo una vez más”, contó.   En ese recorrido aparece uno de los motores que, según sus propias palabras, lo llevaron a prolongar durante tanto tiempo una carrera marcada por el esfuerzo y la exigencia: la pasión por el deporte. “Quizás esa pasión y ese amor profundo por lo que hacía fueron los que me llevaron a seguir adelante tantas veces, incluso cuando las cosas se ponían difíciles”, reflexionó.   “Di mi máximo durante toda mi carrera deportiva”     A la hora de mirar hacia atrás, Soto aseguró sentirse en paz con el camino recorrido.   “Hoy puedo decir, con tranquilidad, que di mi máximo durante toda mi carrera deportiva. Aproveché de la mejor manera posible cada oportunidad que apareció en el camino y traté siempre de dar lo mejor de mí”, sostuvo.   Y esa mirada también está atravesada por el agradecimiento.   El ciclista aseguró sentirse “profundamente satisfecho” por los logros alcanzados y remarcó que detrás de cada uno de ellos hubo mucho más que resultados deportivos.   “Detrás de cada uno hubo sacrificio, esfuerzo, momentos difíciles, renuncias, alegrías y muchísimas personas que hicieron posible este camino”, escribió.   Ahora, después de tantos años de llevar consigo los sueños y las exigencias propias del alto rendimiento, considera que llegó el momento de soltar esa mochila.   “Hoy es momento de dejar atrás esa mochila que durante tantos años cargó sueños, ilusiones, amor y pasión, para darle lugar a nuevas aventuras, nuevos desafíos y nuevas oportunidades”, expresó.   Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Catriel Soto (@catrielsoto)   Un futuro todavía sin rumbo definido     Soto también dejó en claro que no tiene completamente definido qué vendrá después.   “Todavía no tengo un rumbo completamente claro. No sé exactamente hacia dónde quiero ir. Y, por primera vez en mucho tiempo, está bien que sea así”, reconoció.   No obstante, hay algo que sí tiene claro: cualquiera sea el camino que elija, pretende transitarlo con la misma manera de encarar los desafíos que caracterizó su carrera deportiva.   “Lo que sí sé es que el camino que decida emprender lo voy a recorrer con la misma pasión, compromiso y entrega que me acompañaron durante todos estos años”, afirmó.   La despedida también tiene para él una dimensión personal. Después de una vida organizada en torno a entrenamientos, competencias, viajes y exigencias, Soto admitió que necesitaba que llegara un momento de pausa.   “También necesitaba que llegara este momento de paz y tranquilidad. Un momento para bajar el ritmo, respirar, disfrutar de otras cosas, de otros tiempos y de momentos que durante muchos años no pude vivir de la misma manera”, escribió.   El agradecimiento a quienes estuvieron detrás     Buena parte de su mensaje estuvo dedicada a quienes hicieron posible el recorrido.   En primer lugar, a su familia, a la que definió como “el pilar más importante”.   “Los que estuvieron en los buenos momentos y, especialmente, en los no tan buenos. Los que acompañaron, sostuvieron, entendieron ausencias y sacrificios y estuvieron siempre detrás de cada paso”, destacó.   También tuvo palabras para sus entrenadores, equipos, sponsors, compañeros, staff y para todas las personas que, en distintos momentos, formaron parte de su carrera.   “A quienes estuvieron durante años y a quienes quizás compartieron conmigo solamente una pequeña parte de esta historia”, señaló.   Pero su agradecimiento no terminó en quienes estuvieron directamente vinculados con su actividad deportiva. Soto también se acordó de quienes siguieron su carrera desde afuera.   “A todos los que estuvieron del otro lado: quienes siguieron mis carreras, quienes alentaron, quienes escribieron un mensaje, quienes celebraron una victoria y quienes estuvieron incluso cuando las cosas no salían como esperaba”, expresó.   “Todos y cada uno de ustedes fueron, en algún momento, motivación, compañía y sostén”, agregó.   Y resumió ese sentimiento con una frase: “No existen palabras suficientes para agradecer tanto cariño recibido durante tantos años”.   Mucho más que medallas     Al momento de hacer el balance, Soto dejó una definición que va más allá de los resultados conseguidos durante su carrera.   “Me llevo muchísimo más que resultados, medallas o carreras ganadas”, afirmó.   En esa mochila que ahora deja atrás, dijo llevarse “experiencias, aprendizajes, amistades, recuerdos” y, sobre todo, “la certeza de haber vivido una vida deportiva que alguna vez soñé”.   Por eso, aunque anunció su despedida de las competencias de alto rendimiento, eligió cerrar su mensaje de una manera coherente con aquella primera frase.   “No creo en los finales”.   Y enseguida profundizó: “Nada se termina. Nada muere. Simplemente se transforma”.   “Quizás ahora cambie la manera en que nos sigamos encontrando, pero estoy seguro de que así será”, concluyó.   Después de tantos años de competencias, sacrificios, viajes, triunfos y también momentos difíciles, Catriel Soto cierra una etapa. Pero, según sus propias palabras, no una historia.   “Gracias por haber sido parte de esta historia. Infinitas gracias por tanto”.