La cantidad de armas de fuego registradas en Entre Ríos creció casi un 84% en cuatro años, según cifras del Registro Nacional de Armas (RENAR), dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación. El total pasó de 2.670 registros en 2022 a 4.908 en 2025, un salto que se aceleró en el último año.   La serie muestra un crecimiento sostenido: 2.774 armas en 2023 y 3.186 en 2024. Pero el mayor salto se dio entre 2024 y 2025, cuando se sumaron 1.722 unidades al registro, un aumento superior al 54 por ciento en apenas doce meses.   Martín Angerosa, integrante de la Red Argentina para el Desarme, vinculó el aumento con la flexibilización de las políticas de control del mercado legal de armas a nivel nacional. En tal sentido, sostuvo que en Entre Ríos “casi se duplicaron la cantidad de armas circulando por la provincia” desde 2022.   El dirigente también cuestionó la disolución de la ex ANMAC y su reemplazo por el RENAR: aseguró que hoy existen solo siete inspectores para fiscalizar más de 500 armerías en todo el país. Además, advirtió sobre el riesgo de tener un arma en el hogar en contextos de conflictos familiares o depresión.   Por su parte, el comisario Mariano Degenhardt, subjefe del Registro Provincial de Armas de Entre Ríos, explicó que el trámite para regitrar un arma es digital y que los requisitos incluyen ser mayor de 18 años (antes el mínimo era 21), no tener antecedentes penales, aprobar una evaluación psicofísica y una prueba de aptitud de tiro. El costo es de 20.000 pesos.   Según Degenhardt, el 95 por ciento de los usuarios registrados en la provincia son hombres, y las armas largas (carabinas, escopetas y fusiles) son las más utilizadas.   En paralelo al crecimiento de los registros, Entre Ríos envió 13.880 armas para su destrucción en los últimos ocho años, en su mayoría provenientes de causas judiciales y entregas voluntarias.